En los días de calor fuerte, muchas personas buscan alternativas para refrescar la casa sin depender del aire acondicionado. Un método casero, sencillo y económico, muy comentado entre los trucos caseros, permite bajar la temperatura del ambiente usando solo un ventilador y un par de elementos que todos tenemos en casa.
Cómo funciona el truco del hielo frente al ventilador
La clave está en transformar el ventilador en una especie de mini climatizador. Para eso, solo necesitás:
Un ventilador de mesa o pedestal,
Un bol con hielo,
O botellas plásticas congeladas envueltas en una toalla.
Colocás el hielo frente al ventilador y el aire que pasa por encima se vuelve más frío y denso, generando una corriente agradable que baja la sensación térmica del ambiente.
Truco para enfriar la casa con un ventilador sin utilizar el aire acondicionado (3)
Este truco funciona especialmente bien en habitaciones medianas y durante las horas de mayor calor, cuando el aire dentro de la casa se vuelve pesado.
Mejorar la circulación: la parte que casi nadie hace
Para que el ventilador realmente enfríe, no alcanza con apuntarlo a la cara. La clave es crear flujo de aire. Probá estos ajustes:
Ubicá el ventilador mirando hacia afuera por una ventana para expulsar el aire caliente.
O, si tenés dos ventiladores, poné uno sacando aire y otro metiendo aire fresco desde otra ventana.
Cerrá cortinas gruesas en el horario de mayor sol para evitar que la casa absorba calor.
Mantené abiertas las puertas internas para que circule el aire entre ambientes.
Son pequeños cambios que pueden bajar la temperatura interior entre 2 y 4 grados, sin usar aire acondicionado.
Truco para enfriar la casa con un ventilador sin utilizar el aire acondicionado (2)
Otros trucos efectivos para bajar la temperatura
Además del ventilador, estos recursos suman mucho:
Colocar sábanas mojadas (bien escurridas) colgadas cerca del ventilador: funcionan como enfriador por evaporación.
Apagar luces y electrodomésticos que generan calor.
Ventilar solo de noche o temprano a la mañana.
Rociar agua fría en cortinas o persianas para refrescar paredes calientes.
Congelar botellas grandes y usarlas como “bloques fríos” cerca del ventilador.
Son métodos simples pero efectivos cuando la temperatura sube y el aire acondicionado no es una opción.