Entre las historias de animales que tienen una segunda oportunidad, la de Kurruf resulta particular: este cóndor andino ya conoció la libertad, estuvo cerca de perderla definitivamente por una intoxicación y ahora volverá a desplegar sus alas en Río Negro, después de atravesar un nuevo proceso de rescate y rehabilitación.
La liberación está prevista para este jueves 10 de septiembre a las 10, en Sierra Grande. Y será, en realidad, la segunda vez que Kurruf tenga que aprender a dejar atrás un centro de recuperación.
Kurruf ya había sido liberado cinco años atrás
Su historia comenzó lejos de la Patagonia.
Kurruf, cuyo nombre significa “viento” en mapudungun, fue encontrado a fines de 2019 en una finca de Guachipas, Salta. Tenía aproximadamente un año y habría permanecido en cautiverio. Primero fue estabilizado por la Estación de Fauna Autóctona provincial y después trasladado a Temaikèn para su rehabilitación.
Allí permaneció aislado del contacto humano y convivió con otros ejemplares para desarrollar comportamientos propios de la especie. En 2021 llegó finalmente el momento de liberarlo: fue uno de siete cóndores que volvieron a volar en Sierra Pailemán, en una de las mayores sueltas realizadas hasta entonces en Argentina.
Además llevaba identificación y un transmisor que permitía seguir sus movimientos.
Durante años, Kurruf vivió en libertad.
Lo encontraron débil y sospecharon de un cebo tóxico
En julio de 2026 apareció nuevamente en problemas.
El cóndor fue encontrado en la zona de Tembrao, cerca de Sierra Grande, con bajo peso y signos de debilidad. La rápida intervención de habitantes de la zona permitió localizarlo y activar su rescate.
Los especialistas determinaron que atravesaba un cuadro compatible con una intoxicación. Una de las hipótesis es que pudo ingerir carne contaminada con algún cebo tóxico, aunque las fuentes disponibles lo presentan como una posibilidad y no como una causa definitivamente comprobada.
Kurruf fue trasladado nuevamente para recibir atención especializada y terminó su recuperación en Temaikèn. Ahora, con cinco años y nuevamente en condiciones para vivir en libertad, está listo para regresar.
Una puerta abierta y una segunda oportunidad
La ceremonia se realizará en el sector conocido como La Casita de Chocolate, en Sierra Grande. Antes de abrir el recinto habrá una charla del proyecto de conservación y una ceremonia de una comunidad mapuche local. El público deberá permanecer en silencio y mantener distancia para no interferir con el ave.
La historia de estos animales tiene así una escena poco habitual: Kurruf regresará a las montañas de Río Negro después de sobrevivir a una intoxicación que pudo terminar de otra manera.
Y será su segunda salida hacia la libertad.