8 de enero de 2026 - 10:01

¿Sentís dolor en el oído después de nadar? Por qué aparece y cómo prevenirlo

La otitis externa es una infección bacteriana frecuente en verano. El agua, los hisopos y los remedios caseros aumentan el riesgo en tus oídos

La otitis externa, conocida popularmente como oído de nadador, es una inflamación bacteriana que afecta la piel del conducto auditivo externo y se vuelve más frecuente durante el verano y en personas que nadan con regularidad.

De acuerdo con el VII Consenso de Infecciones en Otorrinolaringología, esta patología es de origen bacteriano en la gran mayoría de los casos, a diferencia de la otitis media, que suele ser viral y se localiza detrás del tímpano.

Desde el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) explican que los gérmenes más habituales asociados a la otitis externa son Pseudomonas aeruginosa y Staphylococcus aureus, bacterias que proliferan en ambientes húmedos como piletas, ríos y el mar.

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La barrera natural del oído y cómo el agua favorece la infección

Según publicaciones médicas recogidas por Mayo Clinic, el conducto auditivo posee defensas naturales clave: un pH ligeramente ácido y el cerumen, que actúa como barrera frente a la humedad y los microorganismos.

Sin embargo, los especialistas advierten que cuando el agua permanece atrapada en el oído, estas defensas se alteran. La piel del canal auditivo se vuelve más vulnerable y facilita la multiplicación bacteriana.

El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) señala que uno de los signos más característicos de la otitis externa es el dolor al presionar el trago o al mover el lóbulo de la oreja, acompañado por picazón, inflamación y, en algunos casos, secreción.

Por qué los hisopos aumentan el riesgo de infección

El uso de hisopos o cotonetes es uno de los errores más comunes en la higiene diaria del oído. Según advierten especialistas citados por Top Doctors, estos elementos no limpian el conducto auditivo, sino que empujan el cerumen hacia el fondo y provocan microlesiones en la piel.

Desde la Clínica Alemana explican que estas pequeñas heridas funcionan como una puerta de entrada ideal para bacterias presentes en el agua, aumentando de forma significativa el riesgo de infección.

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Cómo secar los oídos después de nadar, según los expertos

Para prevenir la otitis externa, el CDC recomienda mantener los oídos lo más secos posible luego de nadar. Entre las medidas sugeridas se encuentran inclinar la cabeza hacia ambos lados para facilitar el drenaje y secar suavemente la oreja externa con una toalla limpia.

En casos de humedad persistente, Mayo Clinic indica que puede utilizarse un secador de pelo en aire frío, a distancia y por pocos segundos. En personas con infecciones recurrentes, algunos especialistas consideran el uso de tapones de silicona blanda o soluciones acidificantes, siempre con indicación médica y con el tímpano sano.

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Qué no hacer ante dolor o secreción en el oído

Ante la aparición de dolor intenso o salida de líquido, los profesionales coinciden en evitar remedios caseros, como el cucurucho de papel o sustancias no indicadas.

El Consenso ORL señala que el tratamiento adecuado debe ser indicado por un profesional de la salud y suele incluir gotas óticas con antibióticos y antiinflamatorios, luego de una correcta evaluación y limpieza del conducto auditivo.

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