22 de noviembre de 2025 - 13:00

Se vino el calor: el truco casero para limpiar los filtros del aire acondicionado

Una limpieza regular no solo mejora la calidad del ambiente, sino que también ayuda a que el equipo consuma menos energía y prolongue su vida útil.

Un sencillo truco de mantenimiento permite conservar el aire acondicionado en buen estado al finalizar cada temporada, incluso cuando el equipo no presenta fallas visibles. Este método, económico y fácil de aplicar, ayuda a limpiar los filtros donde suelen acumularse polvo, polen, bacterias y hongos, elementos que afectan el rendimiento del aparato y la calidad del aire.

Quienes utilizan equipos con bomba de calor deben prestar aún más atención al mantenimiento y repetir la limpieza al menos dos veces al año, ya que estos modelos funcionan durante más meses y requieren un cuidado adicional.

Los expertos no recomiendan dormir con el aire acondicionado a temperaturas demasiados bajas.
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Por qué es fundamental limpiar los filtros

Mantener los filtros del aire acondicionado en buen estado es clave para garantizar un funcionamiento eficiente. Con el uso, los filtros acumulan suciedad que puede obstruir el paso del aire, generar malos olores e incluso provocar molestias respiratorias.

Paso a paso: así se limpian los filtros correctamente

Cuando el aire acondicionado empieza a rendir menos o calienta poco, la causa más frecuente suele estar en los filtros sucios. Estas rejillas, encargadas de purificar el aire antes de que ingrese al ambiente, son el punto donde mayor cantidad de mugre se acumula.

Seguir estos pasos asegura una limpieza eficaz:

  • Desenchufar el equipo para evitar cualquier riesgo eléctrico.

  • Abrir la tapa frontal del aparato para acceder al sistema interno.

  • Identificar y retirar los filtros, que suelen ser mallas finas sujetas con encastres.

  • Quitar la suciedad superficial con un paño seco y luego enjuagar con agua fría. No se recomienda usar jabón ni productos de limpieza.

  • Dejar secar completamente los filtros antes de colocarlos nuevamente.

  • Una vez todo en su lugar, encender el equipo y verificar que funcione con normalidad.

Este mantenimiento simple y económico puede marcar la diferencia en el rendimiento del aire acondicionado, evitar gastos adicionales y garantizar un ambiente más saludable.

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