Cada día, los fieles católicos celebran historias de santos, es decir, grandes maestros de vida cristiana de distintas épocas que son faros para orientar nuestro camino y a quienes se les atribuyen milagros y protección.
Cada día, los fieles católicos celebran historias de santos, es decir, grandes maestros de vida cristiana de distintas épocas que son faros para orientar nuestro camino y a quienes se les atribuyen milagros y protección.
San Joaquín y Santa Ana son venerados en la tradición cristiana como los padres de la Virgen María, madre de Jesucristo. Su vida y obra están rodeadas de una hermosa devoción y simbolismo en la historia de la Iglesia.
Según la tradición, San Joaquín era un hombre justo y piadoso que pertenecía a la tribu de Judá y descendía de la línea de David. Santa Ana, por su parte, era una mujer virtuosa y estéril, lo que les causaba gran tristeza, ya que no podían tener hijos. Ambos esposos vivieron con fe y esperanza, rezando fervientemente para que Dios les concediera un hijo.
En respuesta a sus oraciones, un ángel se les apareció, anunciando que serían bendecidos con una hija que sería la madre del Salvador del mundo. Poco después, Santa Ana concibió a María, quien sería la madre de Jesús.

San Joaquín y Santa Ana desempeñaron un papel crucial en la vida de la Virgen María, criándola con amor y cuidado, inculcándole virtudes y valores que la prepararían para su importante misión como madre de Jesucristo. Su devoción a Dios y su ejemplo de vida piadosa influyeron significativamente en la formación espiritual de María.
Aunque los evangelios canónicos no mencionan directamente a San Joaquín y Santa Ana, su legado y veneración se desarrollaron a través de escritos apócrifos y tradiciones orales. La devoción a estos santos se extendió ampliamente en la tradición cristiana, y su fiesta se celebra el 26 de julio.
San Joaquín y Santa Ana son considerados modelos de paternidad y maternidad en la fe cristiana, y su papel como padres de la Virgen María les otorga una posición especial en la historia de la salvación. Su amor y cuidado hacia María, y el hecho de haber sido elegidos por Dios para ser los abuelos de Jesús, les confieren una importancia única en la narrativa bíblica.
Lectura del santo Evangelio según San Mateo 13, 1-9.

El santoral se refiere a una lista o calendario de santos y beatos reconocidos por la Iglesia católica. Estos santos son personas que, según la tradición católica, llevaron una vida ejemplar y fueron canonizados por la Iglesia debido a su santidad y virtudes. Cada día del año está asociado con uno o varios santos, y estos días se celebran como festividades en honor a ellos.
El santoral se utiliza para recordar y venerar a los santos, así como para marcar las fechas de sus festividades y las oraciones o rituales especiales que se realizan en esos días. Además, muchas personas llevan nombres de santos como parte de sus nombres de pila, y su santo patrón es celebrado en su día correspondiente según el santoral.
Es importante destacar que el santoral varía en diferentes partes del mundo y en diferentes tradiciones católicas. Puede haber diferencias en los santos reconocidos y en las fechas de celebración, aunque hay algunos santos que son ampliamente venerados en todo el mundo católico.