La galette de manzana es una de las joyas más sencillas de la pastelería francesa. Se trata de una tarta rústica armada enteramente a mano, sin moldes ni complicaciones, que destaca por su masa crujiente y un corazón frutal jugoso, ideal para resolver una merienda deliciosa con ingredientes básicos.
Preparar este clásico dulce en casa resulta excelente para recibir visitas imprevistas de manera rápida. La opción de utilizar una lámina de masa quebrada ya elaborada agiliza por completo la preparación sin restar un ápice de sabor.
Qué lleva la galette de manzana
Para elaborar esta receta dulce en su versión rápida no se necesitan utensilios profesionales de repostería, sino únicamente los siguientes ingredientes:
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1 lámina de masa quebrada
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2 manzanas rojas
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1 cucharada de maicena y una pizca de canela
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50 gramos de azúcar moreno
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1 limón
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1 huevo batido
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Azúcar glass para decorar
El paso a paso para prepararla en casa
Preparación de los ingredientes
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Mezclar la base aromática: Exprimir el limón y colocar su zumo en un bol junto al azúcar moreno, la maicena y la canela, integrando todo muy bien.
Preparar la fruta: Lavar las manzanas rojas, partirlas a la mitad, descorazonarlas y cortarlas en láminas finas. Es fundamental colocarlas de inmediato en el bol con el zumo; el medio ácido del limón previene la oxidación natural que oscurece la manzana, asegurando que mantenga su color fresco durante la cocción.
Montaje y horneado
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Acondicionar la base: Estirar de forma suave la masa quebrada con un rodillo directamente sobre el papel protector del envoltorio.
Disponer el relleno: Acomodar las manzanas en el centro formando círculos concéntricos sobrepuestos, dejando unos dos dedos de margen libre en los bordes.
Plegar y pincelar: Doblar con cuidado el contorno de la masa hacia el interior tapando parcialmente la fruta. Pincelar ese borde con huevo batido y espolvorear azúcar glass sobre la superficie.
Cocinar: Hornear en la parte central a 180 ºC durante 30 minutos. Al retirar, pasar la galette a una rejilla metálica para que se enfríe y la masa quede perfectamente crujiente.
Formas de servirla y variaciones
Se puede disfrutar templada junto a una bola de helado de vainilla o pintada con mermelada. Además, la misma técnica sirve para experimentar con duraznos, frutillas o higos de temporada.