20 de septiembre de 2025 - 11:15

¿Por qué los gatos comen plantas? Un nuevo estudio ofrece datos reveladores

Un estudio realizado en Estados Unidos reveló que los gatos podrían usar ciertas plantas para arrastrar el pelo acumulado en su sistema digestivo.

Un grupo de científicas descubrió que los gatos consumen plantas no por instinto o por parásitos, sino porque podrían ayudar a eliminar bolas de pelo. Durante años, veterinarios e investigadores debatieron por qué los gatos, a pesar de ser carnívoros, suelen ingerir plantas.

Ahora, un trabajo publicado en la revista Journal of Veterinary Behavior brinda una explicación concreta basada en evidencia científica.

Las responsables del estudio son Nicole Hughes, Kara Bensel y Megan Rudock Bowman, de la Universidad de High Point, en Carolina del Norte. Las investigadoras recolectaron seis bolas de pelo de gatos domésticos, algunas de sus propias mascotas, y las analizaron con microscopios electrónicos tras recubrirlas en oro.

En el análisis, encontraron fragmentos vegetales con bordes dentados y tricomas —estructuras diminutas similares a espinas— entrelazados con los pelos. Estas características indicarían que las plantas ingeridas podrían tener una función mecánica al ayudar a agrupar y movilizar el pelo dentro del aparato digestivo.

Gato comiendo planta
Según los científicoss, las plantas ayudan a los gatos a expulsar el pelo acumulado gracias a su textura rugosa.

Según los científicoss, las plantas ayudan a los gatos a expulsar el pelo acumulado gracias a su textura rugosa.

Por qué los gatos comen plantas y qué riesgos implica

Para identificar los vegetales, se aplicaron técnicas de ADN. Detectaron restos de pastos gruesos y plantas de jardín. Además, al comparar con otros animales, como perros, comprobaron que no comparten el mismo motivo para comer pasto.

El estudio también refutó la hipótesis de que los gatos comen plantas para eliminar parásitos. Las muestras analizadas no contenían rastros de estos organismos. Según Hughes, los parásitos como las tenias son demasiado grandes como para ser afectados por las diminutas estructuras vegetales.

A pesar de sus hallazgos, las autoras reconocen que el estudio tiene limitaciones: solo se analizaron seis tricobezoares y no se evaluaron efectos a largo plazo. También señalan que no se pudo comprobar si los gatos eligen intencionalmente ciertos tipos de plantas.

Veterinarios como Pedro Zeinsteger advierten sobre el consumo de especies tóxicas, como lirios, azaleas y aráceas. Aunque el estudio señala un posible beneficio físico, no se debe descuidar la seguridad de las plantas que hay en el entorno del animal.

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