20 de enero de 2026 - 12:23

Por qué las hojas de tus plantas se ponen amarillas en verano y cómo evitarlo

En jardín y jardinería, el amarilleo en plantas durante el verano es una señal frecuente que suele esconder errores simples de manejo y ambiente.

El amarilleo, conocido como clorosis, aparece cuando la hoja deja de producir clorofila. En jardinería hogareña, entender por qué ocurre es clave para actuar a tiempo y evitar daños mayores en el jardín.

image

Durante el verano, las plantas sufren estrés térmico. Las altas temperaturas aceleran la evaporación del agua y obligan a las raíces a trabajar más de lo habitual. En el jardín, si el riego no acompaña ese ritmo, las hojas reaccionan perdiendo color.

Pero el exceso también es un problema. En jardinería, regar de más en días calurosos puede provocar asfixia radicular. Las raíces no absorben nutrientes y las plantas muestran hojas amarillas, blandas o caídas.

Además, el agua caliente acumulada en macetas expuestas al sol puede dañar tejidos internos. Por eso, el horario de riego es tan importante como la cantidad.

Qué dicen los especialistas sobre nutrientes y suelo

Recién en este punto aparecen los expertos. Desde organismos como el INTA y universidades agronómicas de Argentina, se advierte que en verano aumenta la demanda de nutrientes clave como nitrógeno, hierro y magnesio.

En jardinería, la falta de estos elementos provoca amarilleo progresivo, sobre todo en hojas viejas o en brotes nuevos, según el nutriente ausente. Estudios de suelos urbanos muestran que el calor también altera el pH, dificultando la absorción aunque el nutriente esté presente.

image
En jardín y jardinería, estas plantas avisan problemas antes de secarse.

En jardín y jardinería, estas plantas avisan problemas antes de secarse.

Los especialistas en plantas coinciden en que no siempre hace falta fertilizar de inmediato: primero hay que corregir riego, drenaje y exposición solar en el jardín.

Cómo evitar que tus plantas se pongan amarillas

Para cuidar las plantas en verano, la jardinería recomienda regar temprano o al atardecer, cuando el suelo está más fresco. En el jardín, usar mulch o cobertura vegetal ayuda a conservar la humedad y bajar la temperatura del sustrato.

También es clave revisar el drenaje de macetas y evitar recipientes oscuros que absorban demasiado calor. En cuanto a nutrientes, aplicar fertilizantes suaves o compost maduro puede devolver el color sin generar estrés.

Así, con pequeños ajustes y observación constante, el jardín puede atravesar el verano con plantas sanas, verdes y sin hojas amarillas que arruinen su aspecto.

LAS MAS LEIDAS