Cada Mundial también se juega en la mesa. Y si la Selección Argentina ya empezó a estudiar a Jordania, su próximo rival, la cocina ofrece otra forma de entrar en clima: conocer qué comen, cuáles son sus platos más clásicos y cómo adaptar esas recetas a una versión casera, simple y posible de hacer en Argentina.
La gastronomía jordana forma parte de la gran cocina del Levante, con preparaciones donde mandan los garbanzos, el yogur, el pollo, el tomate y las especias. Algunas son largas y ceremoniales, como el mansaf, considerado el plato nacional de Jordania; otras, en cambio, son rápidas y perfectas para una previa futbolera. La clave de esta nota es justamente esa: llevar esos sabores a una cocina de barrio, con ingredientes accesibles y tiempos reales.
Falafel casero: el clásico de garbanzos que funciona como picada de previa
Entre las recetas más conocidas de Medio Oriente, el falafel aparece como una gran puerta de entrada. Se prepara con garbanzos remojados, ajo, cebolla, perejil y comino; se procesan, se forman bolitas y se cocinan al horno o en sartén. Es barato, rendidor y perfecto para comer con pan, hummus o ensalada mientras rueda la pelota.
Mansaf express: la versión casera del plato nacional de Jordania
El mansaf es el emblema gastronómico jordano y tradicionalmente se hace con carne, arroz y una salsa de yogur fermentado llamada jameed. Como esa base es difícil de conseguir, la adaptación casera puede resolverse con pollo, arroz blanco y una salsa de yogur natural con limón. No será la versión ceremonial, pero conserva la idea central del plato que en Jordania se sirve en celebraciones y reuniones familiares.
Hummus con oliva: el dip que nunca falla y tiene un truco simple
Pocos platos representan mejor a esta región que el hummus. Lleva garbanzos cocidos, tahini o pasta de sésamo, ajo, limón, aceite de oliva y sal. El truco para que quede más aireado y cremoso es sumar un cubito de hielo al procesar. Es una de esas recetas que sirven tanto para una entrada como para armar una mesa de picoteo.
Galayet Bandora: el guiso de tomate que salva cualquier cena
Su nombre puede sonar lejano, pero su lógica es muy cercana: tomate, ajo, cebolla y ají cocinados hasta formar una salsa espesa, intensa y picante. En Jordania suele comerse con pan, y esa es justamente la mejor forma de resolverlo en casa. Si no hay pan árabe, unas rapiditas tostadas funcionan perfecto.
Shish Tawook: brochettes de pollo para reemplazar el asado de la previa
La última parada de este recorrido es el shish tawook, un pollo marinado con yogur, ajo, limón y pimentón que luego se cocina en brochettes o directamente al horno. Es una de las recetas más fáciles de adaptar y también una de las más rendidoras para compartir.
Así, mientras el Mundial se acerca, la cocina ofrece una forma distinta de conocer al rival. Porque antes de jugar contra Jordania, también se la puede probar.