Ni soda cáustica ni productos caros: el ingrediente de cocina que destapa caños y evita errores
Descubrí cómo un ingrediente básico de tu alacena puede ahorrarte fortunas en reparaciones y evitar el uso de productos tóxicos que dañan las cañerías de tu hogar.
Barato y fácil de conseguir: este elemento que tenés en casa es ideal para destapar cañerías.
Lidiar con un desagüe obstruido por restos de jabón, cabello o grasa suele ser un dolor de cabeza que termina en gastos inesperados. Sin embargo, la solución definitiva no está necesariamente en productos caros. Un simple puñado de sal puede transformar el estado de tus cañerías hoy mismo, siempre que sepas aplicarlo correctamente para evitar daños.
Muchos usuarios cometen el error de recurrir inmediatamente a la soda cáustica o productos industriales costosos. Aunque parecen efectivos, estos químicos son altamente corrosivos, pueden dañar los caños con el tiempo y liberan vapores tóxicos peligrosos para la salud.
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El poder desengrasante y abrasivo de la sal en tus cañerías
La sal no es solo un condimento; sus cristales poseen propiedades abrasivas, antisépticas y desinfectantes. Cuando la sal entra en contacto con los residuos orgánicos acumulados, actúa mecánicamente para desprender la suciedad adherida a las paredes de las tuberías.
Este ingrediente es especialmente útil para ablandar la grasa y eliminar las partículas que dificultan el correcto drenaje del agua en el lavabo o la ducha. Al combinarse con agua hirviendo, la sal intensifica su capacidad para disolver acumulaciones de jabón y restos de productos de higiene personal que suelen causar obstrucciones leves.
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Beneficios de usar este método casero:
Económico: Utilizás un producto de bajo costo disponible en cualquier supermercado.
Ecológico: Es una opción biodegradable que no contamina el medio ambiente.
Seguro: No quema la piel ni daña los ojos como los ácidos industriales.
Neutralizador: Ayuda a eliminar los malos olores que emanan de los desagües estancados.
Paso a paso:cómo aplicar el truco de la sal con éxito
Para obtener resultados profesionales sin gastar una fortuna, es fundamental seguir un procedimiento específico que permita que el ingrediente actúe sobre la obstrucción.
Primero, debés retirar cualquier exceso de agua estancada en el fregadero o la bañera para que la mezcla llegue directamente al problema.
Luego, verté entre 5 y 7 cucharadas de sal directamente en el desagüe. Es vital dejar que la sal repose durante al menos 30 minutos sin que ingrese ningún líquido, permitiendo que penetre en los residuos acumulados.
Transcurrido ese tiempo, verté lentamente dos litros de agua hirviendo. El calor disolverá la grasa endurecida mientras los cristales de sal terminan de arrastrar los restos sueltos.
Si la obstrucción persiste, podés repetir el proceso o potenciarlo añadiendo una taza de vinagre blanco para una limpieza más profunda.
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El hábito nocturno para mantener el inodoro impecable
Una variante de este truco consiste en verter una mezcla de sal y bicarbonato de sodio en el inodoro antes de ir a dormir. Esta rutina nocturna aprovecha las horas de desuso para combatir la proliferación de gérmenes y prevenir la acumulación de sarro provocada por el agua dura.
Los expertos sugieren realizar este mantenimiento una o dos veces por semana. No es recomendable hacerlo a diario, ya que el uso excesivo de sustancias abrasivas podría afectar la integridad de las tuberías a largo plazo. Mantener esta rutina no solo mejora la higiene, sino que también deja un ambiente más fresco y libre de agentes patógenos como bacterias y virus comunes del baño.
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Prevención: el secreto para evitar llamadas al plomero
Aunque el truco de la sal es altamente efectivo para atascos superficiales, la prevención es la clave para un sistema de desagüe duradero. Evitá a toda costa verter grasas y aceites en la bacha de tu cocina, ya que estos se solidifican rápidamente creando bloques difíciles de remover.
El uso decoladores en los desagües para atrapar cabellos y restos de comida es una medida simple que evita grandes complicaciones. Si después de intentar estos métodos caseros el agua sigue sin fluir, es probable que la avería sea grave y requiera la intervención de un profesional especializado.