Volver una y otra vez sobre una conversación incómoda, imaginar repetidamente un problema que todavía no ocurrió o analizar durante horas una situación negativa son comportamientos más comunes de lo que muchas personas creen. La psicología y la neurociencia identifican este fenómeno como un patrón de pensamiento caracterizado por la repetición constante de preocupaciones.
La ansiedad es uno de los trastornos con consultas desde que comenzó la pandemia.
Un fenómeno que afecta a la mayoría de las personas
La neuróloga Vanessa Benjumea, autora del libro Mente calma: primeros auxilios para aliviar los bucles de pensamiento, asegura que el sobrepensar es uno de los motivos de consulta más frecuentes en neurología. Según explica, más del 80 % de la población experimentó este fenómeno en algún momento de su vida.
“Llevo más de diez años haciendo consulta de neurología y uno de los motivos de consulta más frecuentes es precisamente el sobrepensar. Afecta a más del 80 % de la población; es decir, cuatro de cada cinco personas lo han experimentado en algún momento de la vida”, señaló la especialista.
De acuerdo con Benjumea, esta tendencia surge porque el cerebro intenta encontrar respuestas frente a situaciones difíciles, conflictos, errores o momentos de estrés. El problema aparece cuando esa búsqueda de soluciones deja de ser útil y la mente queda atrapada en el mismo circuito sin avanzar hacia una resolución.
Infertilidad y ansiedad, cuando la espera no es tan dulce
Qué ocurre en el cerebro cuando una persona sobrepiensa
Las neurociencias identifican varias regiones cerebrales involucradas en este proceso. Una de las más importantes es el córtex prefrontal, encargado de regular emociones, evaluar situaciones y tomar decisiones racionales.
“Cuando sobrepensamos no solo cambia el cerebro, también cambia el cuerpo. Hay una región que está en la parte frontal del cerebro, el córtex prefrontal, que es como ese sabio consejero que nos ayuda a apagar el incendio que genera la amígdala”, explicó Benjumea.
¿Cómo conquistar la ansiedad?
La amígdala cerebral participa en las respuestas asociadas al miedo, la ansiedad y la percepción de amenaza. Cuando su actividad aumenta, los pensamientos preocupantes pueden intensificarse y generar una sensación de alarma constante.
Además, el cerebro posee redes neuronales que permiten recordar experiencias pasadas o anticipar escenarios futuros. Cuando estos circuitos quedan atrapados en una dinámica repetitiva, la persona puede revivir errores una y otra vez o imaginar constantemente situaciones negativas que aún no sucedieron.
El impacto del sobrepensar en la salud física
Los especialistas destacan que la relación entre mente y cuerpo funciona en ambas direcciones. Por eso, una rumiación persistente no solo afecta el bienestar emocional, sino que también puede tener consecuencias físicas.
Según Benjumea, el estrés mental sostenido puede alterar el funcionamiento del sistema inmunológico y afectar distintos órganos y sistemas del organismo. Entre los efectos observados aparecen una mayor susceptibilidad a infecciones, alteraciones gastrointestinales, problemas cardiovasculares y otros trastornos asociados al estrés crónico.
“Si mi mente está inquieta, mi cuerpo también puede enfermarse, y viceversa”, afirmó la neuróloga al explicar cómo interactúan los distintos sistemas del organismo.