La "oreja de elefante" (Alocasia odora) se ha convertido en una de las plantas de interior más populares por la belleza de sus enormes hojas. Sin embargo, su atractivo visual esconde un peligro que muchos desconocen.
La popular planta ornamental, conocida por sus grandes hojas, puede ser un riesgo para la salud si no se manipula con precaución.
La "oreja de elefante" (Alocasia odora) se ha convertido en una de las plantas de interior más populares por la belleza de sus enormes hojas. Sin embargo, su atractivo visual esconde un peligro que muchos desconocen.
Especialistas en botánica y salud han emitido advertencias sobre la manipulación de esta planta. La exposición al jugo o la savia de las hojas puede provocar sarpullido o una irritación intensa en la piel. Por esta razón, se recomienda usar guantes al trasplantarla o al podarla.
Además del contacto externo, la ingestión de cualquier parte de la planta representa un riesgo aún mayor. Aunque los síntomas suelen ser menores, pueden incluir erupción cutánea, vómitos o diarrea. Por su toxicidad, es fundamental mantenerla fuera del alcance de niños y mascotas.
Aunque la "oreja de elefante" es una planta ideal para decorar y dar un toque exótico a los espacios interiores, es importante conocer sus propiedades para disfrutarla de forma segura. La precaución es la mejor forma de evitar cualquier incidente y garantizar el bienestar de toda la familia.