El reinado de la melamina y los tonos apagados llegó a su fin en la decoración argentina. Este invierno 2026, los muebles de laca brillante se impone en mesadas, bibliotecas y objetos de diseño, buscando romper con la neutralidad extrema para sumar luz y carácter a los ambientes domésticos.
Durante años, el minimalismo copó las casas con muebles mate y colores que buscaban pasar desapercibidos. Pero ahora el diseño pegó un giro y volvió el brillo a la escena. La laca brillante ya no se limita al blanco; ahora los que mandan son el bordó oscuro, el verde oliva y el chocolate.
El retorno de la laca brillante y el equilibrio con materiales orgánicos
No es cuestión de llenar todo de superficies reflectantes porque sí. La versión 2026 de este acabado apuesta a mezclarse con materiales naturales como la madera rústica, el acero y el mármol travertino. La idea es que el mueble refleje la luz pero que, al tacto y a la vista, el ambiente no se vuelva una heladera.
En los departamentos chicos, este acabado glossy es un golazo porque potencia la iluminación natural y da una sensación de amplitud que el mate no puede ofrecer. La influencia viene de una mezcla entre el diseño de los años setenta y el lujo contemporáneo, buscando formas más esculturales y superficies pulidas que eleven el nivel de cualquier rincón.
Cómo usar el brillo sin que el estilo sature
Claro que no todo es tan sencillo en el día a día. Los especialistas avisan que las huellas y las marcas se notan mucho más en estas superficies, así que hay que andar con el trapito a mano con más frecuencia que antes. El secreto para que el estilo no sature es usar el brillo de forma estratégica, quizás en una isla de cocina o una mesa ratona, equilibrando siempre con textiles tejidos o lino.