Los cables en desuso suelen acumularse con el paso del tiempo. Cargadores que dejaron de funcionar, conexiones antiguas o extensiones dañadas terminan ocupando espacio y, en muchos casos, se acumulan en algún cajón. Lo que pocos imaginan es que algunos de ellos pueden reutilizarse para crear piezas decorativas originales y accesorios útiles dentro de casa.
Por eso conviene revisar cuáles conservan cierta flexibilidad o estructura. Dependiendo de su grosor y resistencia, pueden servir para fabricar adornos de pared, organizadores o incluso detalles decorativos para muebles.
Cómo decorar la pared de casa con diseños personalizados hechos con cables
Una de las ideas más llamativas consiste en utilizar cables rígidos o de colores para crear composiciones decorativas en paredes. Gracias a su flexibilidad, pueden moldearse para formar palabras, figuras geométricas, siluetas o diseños abstractos que aportan un estilo moderno a cualquier ambiente.
Los cables pueden convertirse en tiradores trenzados para renovar cajones y muebles
Otra opción consiste en fabricar tiradores personalizados para cajones y puertas de armarios. Los cables finos pueden trenzarse para crear asas resistentes y originales que cambian por completo la apariencia de un mueble.
Materiales necesarios
- Tres o más cables finos.
- Tijera.
- Tornillos o fijaciones.
- Destornillador.
Paso a paso
- Seleccioná cables de longitud similar.
- Trenzalos firmemente.
- Cortá segmentos del tamaño deseado.
- Formá pequeñas asas.
- Fijalas al mueble utilizando tornillos o soportes adecuados.
Las cestas de almacenamiento con cables son resistentes para organizar la casa
Los cables largos y flexibles también pueden transformarse en originales recipientes para guardar objetos pequeños. El resultado son cestas modernas que pueden utilizarse para correspondencia, útiles de oficina, controles remotos o accesorios diversos.
Materiales necesarios
- Cables flexibles viejos.
- Estructura de alambre opcional.
- Tijera resistente.
- Pegamento fuerte (opcional).
Paso a paso
- Limpiá los cables y desenredalos.
- Formá una base circular o cuadrada.
- Entrelazá los cables alrededor de la base.
- Continuá elevando los laterales para dar forma a la cesta.
- Ajustá el tejido y asegurá los extremos.
Antes de tener los cables guardados, con un poco de imaginación, es posible convertirlos en elementos decorativos, organizadores o accesorios funcionales para el hogar.