El duraznero es un favorito de los jardines por sus deliciosos frutos y flores primaverales, pero no siempre es la mejor opción para principiantes en árboles. Requiere demasiados cuidados, podas intensivas anuales y es propenso a plagas como el barrenador, que pueden arruinar por completo toda la cosecha antes de tiempo.
Por suerte, existen alternativas frutales que demandan menos esfuerzo diario y garantizan una producción abundante. Elegir variedades resistentes marca la diferencia para quienes recién se inician en la fruticultura casera, según los expertos.
¿Por qué falla el duraznero frente a otras especies frutales?
El fracaso con los durazneros ocurre por un mecanismo de vulnerabilidad biológica frente a plagas. Al ser propensos a enfermedades, exigen tratamientos constantes para que la cosecha no se eche a perder. En contraste, especies como el higo o el caqui tienen defensas naturales más robustas y patrones de crecimiento que prescinden de podas drásticas para florecer. Su resiliencia natural les permite prosperar con cuidados mínimos una vez que se establecen en el suelo.