2 de septiembre de 2026 - 13:30

Los 3 mejores pescados con pocas espinas y sabor suave, deliciosos rebozados, al horno o con limón, según pescaderos

Tres aparecen entre las alternativas más prácticas para quienes buscan carne delicada y filetes que puedan comprarse prácticamente listos para cocinar.

Elegir un pescado con sabor suave y pocas espinas puede marcar una diferencia enorme para quienes no están acostumbrados a incorporarlo en las comidas. En las pescaderías argentinas existen algunas especies especialmente prácticas porque se consiguen en filetes y su estructura facilita retirar buena parte de las espinas antes de llegar a la cocina.

Hay, sin embargo, una aclaración necesaria: ningún pescado debe considerarse automáticamente “sin espinas”.

Incluso un filete comercialmente despinado puede conservar alguna pequeña, por lo que siempre conviene revisarlo antes de cocinar, sobre todo si va a ser consumido por chicos o adultos mayores.

1. Merluza: suave, económica y muy versátil

La merluza hubbsi es una de las especies más conocidas de la Argentina y una de las más sencillas de encontrar ya fileteada.

Productores y distribuidores argentinos describen su carne como blanca, de textura firme y sabor suave, características que explican por qué funciona tanto en preparaciones simples.

El clásico filet puede rebozarse y cocinarse en sartén u horno. Otra opción es apenas condimentarlo con limón, ajo, perejil y un poco de aceite antes de llevarlo al horno.

Como su carne puede desarmarse si se manipula demasiado, conviene secar bien los filetes antes de rebozarlos y evitar moverlos constantemente durante la cocción.

2. Abadejo: firme y fácil de trabajar

El abadejo es especialmente interesante para quienes quieren un pescado que mantenga mejor su estructura.

Proveedores especializados argentinos comercializan filetes de abadejo de carne blanca y firme e incluso presentaciones despinadas.

Su textura permite prepararlo al horno, rebozado o con una salsa liviana sin que se desarme tan fácilmente como otros pescados delicados.

El sabor también resulta moderado, por lo que funciona muy bien con limón, hierbas frescas, ajo o vegetales, sin necesidad de cubrirlo con condimentos demasiado intensos.

3. Lenguado: carne fina y sabor delicado

El tercero es el lenguado, un pez plano cuyos filetes suelen destacarse por una carne fina, suave y delicada. Distribuidores pesqueros argentinos lo consideran además un producto de calidad especialmente apreciado por su textura.

El lenguado queda particularmente bien a la plancha o al horno con limón y manteca, aunque también puede rebozarse.

Por ser generalmente más fino que un filet de abadejo, requiere tiempos de cocción cortos para evitar que la carne pierda humedad.

En cualquiera de las tres opciones, lo más práctico en la pescadería es pedir expresamente filetes despinados. Antes de cocinarlos, conviene deslizar lentamente los dedos sobre la carne: si aparece una pequeña punta dura, puede retirarse con una pinza limpia.

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