15 de septiembre de 2026 - 12:10

La psicología lo confirma: las personas nacidas entre 1945 y 1965 desarrollaron una habilidad única para gestionar las emociones, por haber vivido largos períodos de incertidumbre

La teoría de la psicología muestra que atravesar crisis en la niñez reorienta las prioridades hacia vínculos fuertes y paz mental.

Crecer en la posguerra o bajo la influencia de padres temerosos de la escasez moldeó la personalidad de los baby boomers nacidos entre 1945 y 1965. La psicología del desarrollo confirma que el contexto económico de la infancia resulta determinante en la forma de reaccionar ante las dificultades adultas.

Investigaciones de la Universidad de Stanford ubican a esta generación en el centro de la teoría de la selectividad socioemocional. Cuando las personas perciben que el tiempo es limitado o atraviesan contextos inciertos, reorganizan sus prioridades para evitar desgastarse en conflictos secundarios y concentrar su energía en metas claras y lazos afectivos profundos.

¿Qué dice la teoría de Stanford sobre el efecto de positividad en los baby boomers?

En un estudio publicado en 2021, la psicóloga Laura Carstensen explicó que "la selectividad socioemocional sostiene que la proximidad de un final provoca cambios motivacionales en los que se priorizan los objetivos emocionalmente significativos en detrimento de la exploración". A esto se suma el efecto de positividad, un fenómeno que permite a los adultos mayores procesar con mayor facilidad la información positiva y mostrar menor tolerancia hacia los pequeños dramas.

La exposición a dificultades moderadas durante los primeros años de vida favorece el desarrollo de una resiliencia adaptativa, siempre que exista un acompañamiento adecuado. Sin embargo, este proceso de aprendizaje temprano también dejó costos emocionales. La tendencia a relativizar los problemas mediante frases tradicionales como "en mis tiempos era peor" o "antes no nos quejábamos" sirvió para mantener la perspectiva, aunque a veces atenuó la empatía hacia otras generaciones.

¿Cómo desarrollaron los baby boomers una resiliencia adaptativa única?

Los especialistas aclaran que haber atravesado períodos históricos complejos no convierte a los nacidos entre 1945 y 1965 en personas emocionalmente superiores. La experiencia compartida simplemente dejó una huella en su manera de afrontar la adversidad.

La psicología subraya que la capacidad de afrontamiento no depende de la fecha de nacimiento. La resiliencia puede entrenarse en cualquier etapa de la vida aprendiendo a tolerar pequeñas dosis de incomodidad, aceptar la frustración diaria y transmitir estos recursos a las siguientes generaciones.

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