Entre las plantas capaces de transformar por completo un jardín, la Santa Rita(Bougainvillea) es una de las enredaderas más llamativas para cubrir una reja. Utilizada correctamente en jardinería, desarrolla ramas largas, abundante follaje y una floración muy vistosa que puede convertir una estructura metálica desnuda en una verdadera pantalla natural.
El cambio, sin embargo, no ocurre simplemente colocando una planta junto a la reja. La Santa Rita necesita mucho sol, temperaturas adecuadas y, especialmente durante sus primeros años, que sus ramas sean conducidas sobre la estructura. A diferencia de otras trepadoras, no posee un sistema que le permita adherirse automáticamente a cualquier superficie.
Por qué la Santa Rita puede cubrir una reja en pocos años
La Santa Rita desarrolla tallos largos y vigorosos que pueden extenderse varios metros. La Royal Horticultural Society señala que algunas buganvillas pueden alcanzar entre 4 y 8 metros de altura y extensión, aunque el tamaño final depende de la variedad, el clima y la poda.
Para utilizarla como pantalla, los tallos jóvenes deben distribuirse horizontalmente y sujetarse cuidadosamente a la reja. Esto permite cubrir progresivamente los espacios vacíos en lugar de concentrar todo el crecimiento hacia arriba. Con el tiempo, las nuevas ramificaciones van ocupando los huecos y aumentando la densidad de la enredadera.
Otro requisito fundamental es el sol. La buganvilla necesita una ubicación muy luminosa para producir una floración abundante. En un sector sombreado puede sobrevivir en determinadas condiciones, pero difícilmente conseguirá el mismo crecimiento y despliegue de color que presenta cuando recibe varias horas de radiación directa.
Lo que normalmente llamamos sus flores son, en realidad, pequeñas flores rodeadas por brácteas de colores intensos. Según la variedad pueden ser fucsias, rosadas, violetas, rojas, anaranjadas, blancas o amarillas y mantenerse durante períodos prolongados en condiciones favorables.
Cómo conseguir que crezca tupida y no se vuelva incontrolable
La poda cumple una función importante. Una vez que la estructura principal cubrió la reja, recortar determinados brotes ayuda a conservar la forma y estimular nuevas ramificaciones. No se trata de podar constantemente, sino de conducir la planta hacia aquellos sectores donde todavía quedan espacios descubiertos.
También necesita un suelo con buen drenaje. Una Santa Rita establecida tolera períodos relativamente secos y no conviene mantener sus raíces permanentemente empapadas. Durante las primeras etapas, en cambio, necesita riegos regulares mientras desarrolla su sistema radicular.
El frío es su principal limitación. Las buganvillas son sensibles a las heladas, por lo que en regiones argentinas con inviernos intensos conviene ubicarlas en sectores protegidos y considerar las condiciones particulares del lugar antes de plantarlas.
También hay que recordar que sus ramas pueden presentar espinas, algo importante si la reja está inmediatamente junto a un paso frecuente, una entrada o un sector utilizado por chicos.
Con suficiente sol, una estructura donde apoyarse y una poda razonable, esta enredadera puede convertir una reja desnuda en uno de los puntos más llamativos del jardín. La transformación no es instantánea, pero una Santa Rita bien establecida puede formar una pantalla de hojas y color que prácticamente esconda el metal detrás de ella.