1 de octubre de 2026 - 22:15

Cómo injertar un rosal para que dé flores de dos colores distintos en la misma planta

El injerto de yema permite sumar variedad y flores a un rosal establecido. La clave es unir correctamente los tejidos y cuidar cada brote.

Un solo rosal puede producir flores de dos colores diferentes sin necesidad de modificar genéticamente la planta. Una de las técnicas utilizadas para conseguirlo es el injerto de yema o de escudete: se toma una yema de la variedad cuyo color se quiere incorporar y se inserta en otro rosal que funcionará como patrón.

Si la unión cicatriza y esa yema desarrolla una nueva rama, sus flores conservarán las características de la variedad donante, mientras otras ramas del rosal pueden continuar produciendo las flores originales. El resultado no es una flor que mezcla automáticamente dos colores, sino distintas ramas con variedades diferentes creciendo sobre un mismo sistema de raíces.

Los cortes deben ser limpios. Manipular excesivamente las superficies recién cortadas o dejarlas expuestas mucho tiempo puede reducir las posibilidades de éxito.

Los cortes deben ser limpios. Manipular excesivamente las superficies recién cortadas o dejarlas expuestas mucho tiempo puede reducir las posibilidades de éxito.

Cómo puede un mismo rosal producir flores de dos colores

Para entender el procedimiento hay que distinguir las dos partes que intervienen.

El patrón o portainjerto es la planta que aporta el sistema radicular y sobre la que se realiza el injerto. La otra variedad proporciona la yema que se quiere incorporar.

Debajo de la corteza existen tejidos responsables del crecimiento secundario de la planta. Para que el injerto tenga posibilidades de prender, los tejidos vivos de ambas partes deben quedar en contacto estrecho.

Si se forma correctamente la unión, la yema injertada puede comenzar a desarrollarse utilizando el agua y los nutrientes que recibe a través del patrón.

Sin embargo, no cambia genéticamente el resto del rosal. Una rama de una variedad seguirá produciendo sus propias flores y la desarrollada desde la yema injertada conservará las características de la planta de la que procede.

Qué materiales se necesitan para hacer un injerto de yema en un rosal

La limpieza de las herramientas es especialmente importante porque se realizarán cortes sobre tejido vegetal vivo.

Materiales necesarios:

  • Un rosal sano que funcionará como patrón.
  • Una rama sana de la variedad que se desea incorporar.
  • Cuchillo de injertar o navaja muy afilada y limpia.
  • Cinta específica para injertos.
  • Tijera de podar limpia.
  • Alcohol u otro método apropiado para desinfectar las herramientas.
  • Guantes de jardinería, si se necesitan para protegerse de las espinas.
El lugar y momento de la poda dependen de dónde se realizó el injerto, del desarrollo del patrón y de la técnica empleada.

El lugar y momento de la poda dependen de dónde se realizó el injerto, del desarrollo del patrón y de la técnica empleada.

Cómo elegir la yema que producirá las flores del segundo color

Hay que seleccionar una rama sana y suficientemente desarrollada del rosal que produzca las flores que se quieren incorporar.

En la unión de las hojas con el tallo se encuentran las yemas.

Para preparar el denominado escudete, se realiza un corte fino alrededor de una yema para retirar una pequeña sección de corteza con tejido asociado. La pieza debe manipularse con cuidado y utilizarse cuanto antes para evitar que se seque.

No es necesario conservar una flor en ese fragmento. Lo importante es la yema vegetativa viable, porque de ella surgirá posteriormente el nuevo brote que tendrá las características de la variedad donante.

El injerto de yema en T suele realizarse cuando el patrón está creciendo activamente y su corteza puede separarse con relativa facilidad.

El injerto de yema en T suele realizarse cuando el patrón está creciendo activamente y su corteza puede separarse con relativa facilidad.

¿Cómo hacer el injerto en T paso a paso?

Una vez preparados el patrón y la yema, el objetivo es conseguir una unión estrecha sin dañar innecesariamente los tejidos.

Paso a paso:

  1. Desinfectá el cuchillo y las tijeras antes de comenzar.
  2. Elegí una zona sana y lisa del tallo que recibirá el injerto.
  3. Realizá un corte vertical superficial sobre la corteza.
  4. Hacé un segundo corte transversal en la parte superior para formar una T.
  5. Separá cuidadosamente los bordes de la corteza sin arrancarlos.
  6. Prepará el escudete con la yema de la variedad donante.
  7. Deslizalo dentro de la abertura procurando que exista buen contacto entre los tejidos vivos de ambas plantas.
  8. Ajustá el escudete para que quede firme y recortá únicamente el excedente si fuera necesario.
  9. Envolvé la unión con cinta de injertar para mantener las superficies juntas.
  10. Dejá la yema expuesta, salvo que el material de injerto utilizado indique otra técnica.
Injertar una variedad de rosa de diferentes colores sobre otra no mezcla la variedad de ambas para crear automáticamente flores bicolores.

Injertar una variedad de rosa de diferentes colores sobre otra no mezcla la variedad de ambas para crear automáticamente flores bicolores.

Desde el suelo parece crecer un único rosal, pero su copa puede reunir ramas de variedades distintas. El injerto no mezcla sus identidades; permite que convivan sobre las mismas raíces, y es precisamente esa separación la que hace posible ver flores diferentes en una sola planta.

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