Durante una jornada habitual de trabajo en plena naturaleza, el fotógrafo especializado en vida silvestre Doug Gemmell logró capturar una escena que no solo lo sorprendió, sino que también abrió debate entre especialistas sobre el comportamiento de algunos animales. La fotografía, tomada casi por casualidad, dio cuenta de un descubrimiento completamente inesperado.
Águilas: de la caza en ríos al estacionamiento urbano
Acostumbrado a seguir aves rapaces, Gemmell se encontraba en busca de un ejemplar joven de águila calva, especie emblemática de Norteamérica.
Sin embargo, lo que llamó su atención no fue su vuelo ni su elegancia, sino la dirección inusual que tomó: en vez de bajar hacia un lago, se dirigió hacia un estacionamiento.
Fotografía un águila y luego se sorprende por lo que hay en sus garras (3).jpg
El fotógrafo siguió disparando su cámara, intrigado por la escena. Lo que encontró luego fue completamente fuera de lo común: “El águila, posada, aferraba con fuerza con sus garras algo inconfundible: una rebanada de pizza de pepperoni”, contó entre risas.
“No es algo que se vea todos los días, eso seguro”, agregó Gemmell.
Animales urbanos: una adaptación cada vez más común
Este caso se convirtió en un ejemplo llamativo de cómo los animales en zonas urbanas adoptan comportamientos inesperados.
Ver un ave cazadora, como un águila, llevando alimentos humanos no es algo frecuente, pero tampoco completamente aislado.
Según un estudio de la Federación Nacional de Vida Silvestre, muchas especies, incluyendo aves rapaces, se adaptan a entornos urbanos más rápido de lo que se pensaba. El acceso fácil a restos de comida, sumado a la pérdida de hábitat natural, genera nuevas rutinas.
Cómo cazan las águilas en estado natural
Las águilas se destacan por su visión aguda y potencia en el vuelo. Aunque no son las más rápidas o ágiles, logran cazar peces y pequeños mamíferos con una técnica precisa.
En general, evitan lo que no pueden controlar… pero esta imagen demostró otra cosa.
Fotografía un águila y luego se sorprende por lo que hay en sus garras (1).jpg
La pizza bajo sus garras mostró que, en entornos modificados por el ser humano, hasta los cazadores más sofisticados cambian sus reglas.
Una tendencia creciente entre aves rapaces
Investigaciones recientes, como la de la Universidad de Cornell, revelaron que las águilas calvas han comenzado a anidar en zonas urbanas en las últimas décadas.
El motivo sería la mayor disponibilidad de recursos, incluso si estos recursos vienen de contenedores de basura.
La imagen tomada por Gemmell se volvió un símbolo de lo que está ocurriendo en muchas partes del mundo.
La vida silvestre se transforma, se adapta y encuentra nuevas formas de sobrevivir en un ambiente hostil. Incluso si eso implica volar sobre el asfalto con una porción de pizza.