17 de junio de 2026 - 12:00

Es oficial: la nueva Ley de Alquileres permitirá a todos los inquilinos hacer obras sin permiso del propietario

Los inquilinos pueden hacer mejoras si el contrato no las prohíbe y pueden encarar reparaciones cuando el dueño no responde

En Argentina, las reglas actuales de alquileres están reguladas por el Código Civil y Comercial, y no significan que cualquier persona pueda tirar paredes, cambiar instalaciones o reformar una casa alquilada. El inquilino puede hacer mejoras en el inmueble siempre que el contrato no las prohíba expresamente.

Además, puede encargarse de ciertas reparaciones si el propietario no cumple con su obligación de conservar la vivienda.

Qué dice la información oficial sobre mejoras

Argentina.gob.ar explica que el inquilino puede hacer mejoras en el inmueble si el contrato no las prohíbe. También aclara que el dueño está obligado a pagar las mejoras cuando son necesarias para mantener el inmueble.

En cambio, el propietario no está obligado a pagar mejoras que no sean necesarias y que el inquilino haga por comodidad o lujo. Por ejemplo, cambiar un artefacto por gusto personal no es lo mismo que reparar una pérdida que impide usar el baño.

Reparaciones urgentes: cuándo puede actuar el inquilino

El locador debe conservar el inmueble en condiciones de uso. Si hay una reparación urgente y el propietario guarda silencio o se niega a hacerla, el inquilino puede realizarla por su cuenta después de que pasen 24 horas corridas desde la notificación.

Es oficial la nueva Ley de Alquileres permitirá a todos los inquilinos hacer obras sin permiso del propietario

Si la reparación no es urgente, el inquilino debe intimar al locador y esperar 10 días corridos. Si el propietario no responde o no hace el arreglo, el inquilino puede avanzar y luego reclamar el pago.

Qué obras no conviene hacer sin autorización

No todas las intervenciones son mejoras permitidas. Las obras estructurales, cambios de distribución, modificación de instalaciones de gas o electricidad, ampliaciones o alteraciones permanentes deberían contar con autorización por escrito.

También hay que revisar el contrato. Si el acuerdo prohíbe expresamente determinadas modificaciones, hacerlas puede generar conflictos, reclamos sobre el depósito o incluso causal de finalización del contrato.

  • Permitido si no está prohibido: mejoras menores y reversibles.
  • Reclamable al dueño: reparaciones necesarias para conservar el inmueble.
  • Urgente: se puede actuar tras 24 horas de notificado el locador.
  • No urgente: hay que intimar y esperar 10 días corridos.
  • Riesgoso sin permiso: obras estructurales, gas, electricidad o cambios permanentes.

Cómo protegerse antes de hacer una obra

La recomendación práctica es dejar todo por escrito. Si hay una rotura, conviene mandar fotos, describir el problema, pedir reparación y conservar constancia de la notificación. Si se hará una mejora estética, lo más seguro es pedir conformidad expresa del propietario.

También conviene guardar presupuestos, facturas y comprobantes. En un conflicto, la diferencia entre una mejora necesaria y una modificación por comodidad puede depender de la documentación disponible.

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