26 de agosto de 2026 - 15:30

En 1970, llevaron 10 ardillas asiáticas a una estancia de Luján; escaparon o liberaron no más de 5 y hoy están presentes en al menos 20 partidos y departamentos del país

La ardilla de vientre rojo llegó a la Argentina como animal ornamental. Un informe de CONICET reconstruyó el origen de la primera población silvestre.

En 1970 llegaron a la Argentina diez ardillas asiáticas de vientre rojo que fueron mantenidas en cautiverio dentro de una estancia del partido bonaerense de Luján. En los tres años siguientes ocurrió lo que terminaría dando origen a la primera población silvestre de esta especie en el país: no más de cinco ejemplares escaparon o fueron liberados.

La especie es Callosciurus erythraeus, originaria del sudeste asiático. Un trabajo científico de 2023 precisa que los diez animales habían sido obtenidos en una tienda de mascotas de los Países Bajos y trasladados a una estancia próxima a Jáuregui, donde una familia europea quería tener ardillas por su atractivo ornamental.

Cinco animales alcanzaron para iniciar una población que continuó expandiéndose

El informe técnico alojado por CONICET explica que los ejemplares que escaparon o fueron soltados dieron origen a la primera población silvestre de ardillas exóticas del país. Con condiciones favorables, ese foco original comenzó a aumentar en abundancia y a expandirse desde Luján.

Pero la expansión natural no fue la única responsable. Precisamente porque las ardillas resultaban llamativas, personas comenzaron a capturarlas en la zona de Luján y transportarlas hacia otros puntos para liberarlas en parques, estancias o mantenerlas temporalmente como mascotas.

Ese comportamiento aceleró de manera extraordinaria el problema: una ardilla que por sus propios medios necesita conectividad entre árboles puede aparecer cientos de kilómetros más lejos cuando es trasladada deliberadamente en un vehículo.

En 2023 ya se habían documentado 28 episodios de escape o liberación

La actualización publicada por investigadores de CONICET en el libro Introduced Invasive Mammals of Argentina registra 28 eventos independientes de escape o liberación, incluyendo el episodio original de Luján.

Como resultado, la especie estaba presente en al menos 20 partidos o departamentos de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Mendoza, además de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El foco bonaerense continuaba siendo el de mayor superficie ocupada.

El trabajo científico señala además que el número de animales implicados en los distintos episodios documentados fue muy pequeño en muchos casos: entre dos y 30 ejemplares por liberación o escape.

Por qué se la considera una especie invasora

La ardilla de vientre rojo puede vivir tanto en zonas rurales como urbanas, residenciales y semiurbanas, siempre que encuentre árboles y corredores que le permitan desplazarse. Incluso utiliza tendidos, techos y cercos para conectar espacios arbolados fragmentados.

Entre los impactos documentados en Argentina aparece especialmente el descortezamiento de árboles, incluso en plantaciones comerciales y ejemplares ornamentales. También se registraron daños en cables eléctricos y telefónicos, sistemas de riego y otras infraestructuras.

La expansión sigue teniendo una dimensión humana central. El trabajo de 2023 identifica al traslado realizado por personas debido a su atractivo como animal ornamental o mascota como la principal causa de aparición de nuevos focos.

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