El Evangelio de hoy, Jesús dice: “¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe?”. El Papa Francisco en el " Valientes en la debilidad", Santa Marta, martes 2 de julio de 2013 explica: "La tentación, la curiosidad, el miedo y por último la gracia. Cuatro situaciones que se pueden verificar en la dificultad”.
"Ante el pecado es necesario huir sin nostalgia y recordar que «la curiosidad no sirve, hace mal». Huir y no mirar atrás porque «somos débiles todos y debemos defendernos».
La referencia es el episodio de la barca en la que estaban los apóstoles y que improvisamente es embestida por la tempestad. «La barca estaba cubierta por las olas. “¡Sálvanos Señor que perecemos!”, dicen ellos. El miedo, también ésta, es una tentación del demonio. Tener miedo de ir adelante por el camino del Señor». «Jesús muchas veces lo dijo: “no tengáis miedo”. El miedo no nos ayuda».
La cuarta actitud: la gracia del Espíritu Santo, que se manifiesta «cuando Jesús hace volver la calma sobre el mar. Y todos quedan llenos de estupor». Por lo tanto, ante el pecado, la nostalgia y el miedo —destacó el Pontífice— es necesario «mirar al Señor, contemplar al Señor».
Concluyó exhortando: «No seamos ingenuos ni cristianos tibios: seamos audaces, valientes. Sí, somos débiles pero debemos ser valientes en nuestra debilidad»”, reflexionó el Papa Francisco en el "Valientes en la debilidad", Santa Marta, martes 2 de julio de 2013.
La Palabra de Dios nos brinda una oportunidad para la reflexión. A continuación, compartimos las lecturas del martes 30 de junio de 2026 según el Vaticano.
Lectura de la profecía de Amós
Amós 3, 1-8; 4, 11-12
Escuchen estas palabras que el Señor les dirige a ustedes, hijos de Israel, y a todo el pueblo que hizo salir de Egipto: “Sólo a ustedes los elegí entre todos los pueblos de la tierra, por eso los castigaré con mayor rigor por todos sus crímenes.
¿Acaso podrán caminar dos juntos, si no están de acuerdo? ¿Acaso no ruge el león en la selva, cuando tiene ya su presa? ¿Lanza su rugido el cachorro de león desde su cueva, si no ha cazado nada?
¿Cae el pájaro al suelo, sin que se le haya tendido una trampa? ¿Se levanta del suelo la trampa, sin que haya atrapado algo? ¿Se toca la trompeta en la ciudad, sin que se alarme la gente? ¿Hay alguna desgracia en la ciudad, sin que el Señor la mande?
Ciertamente el Señor no hace nada sin revelar antes su designio a sus profetas. Pues bien, ya ha rugido el león, ¿quién no tendrá miedo? El Señor Dios ha hablado, ¿quién no profetizará?
Los he destruido a ustedes como a Sodoma y a Gomorra; han quedado como un tizón sacado del incendio y no se han vuelto a mí, dice el Señor. Por eso te voy a tratar así, Israel, y porque así te voy a tratar, prepárate, Israel, a comparecer ante tu Dios”.
Mateo 8, 23-27
En aquel tiempo, Jesús subió a una barca junto con sus discípulos. De pronto se levantó en el mar una tempestad tan fuerte, que las olas cubrían la barca; pero él estaba dormido. Los discípulos lo despertaron, diciéndole: “Señor, ¡sálvanos, que perecemos!”
Él les respondió: “¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe?” Entonces se levantó, dio una orden terminante a los vientos y al mar, y sobrevino una gran calma. Y aquellos hombres, maravillados, decían: “¿Quién es éste, a quien hasta los vientos y el mar obedecen?”.
Es palabra de Dios.