28 de septiembre de 2026 - 11:00

Con 1 zapallito, 2 huevos y un poco de queso: la receta fácil para preparar una cena dorada sin usar harina

Esta receta combina zapallito, huevos y queso para preparar una cena dorada en sartén, sin agregar harina y con pocos ingredientes.

El zapallito contiene mucha humedad. Si lo rallás y lo incorporás directamente al huevo, libera líquido durante la cocción y la preparación puede quedar blanda o aguada. Por eso, unos minutos de escurrido hacen una diferencia importante en la textura final.

Ingredientes para preparar la tortilla de zapallito

Para una tortilla grande o dos porciones necesitás:

  • 1 zapallito grande
  • 2 huevos
  • 80 gramos de queso rallado o cortado pequeño
  • 1 cucharadita de aceite
  • Sal y pimienta
  • Orégano, ajo en polvo o pimentón, opcionales

Elegí un queso que funda bien y no tenga demasiada humedad. Podés utilizar mozzarella para pizza, pategrás, tybo o algún semiduro que tengas en la heladera.

Lavá el zapallito y rallalo con la parte gruesa del rallador. No hace falta pelarlo si la piel está en buenas condiciones.

Colocá todo lo rallado sobre un repasador limpio o una tela fina. Cerrala formando una bolsa y retorcela con las manos sobre un bowl o la pileta. Vas a notar que empieza a salir bastante líquido.

Seguí presionando hasta que el zapallito pierda buena parte de esa humedad. Este es el paso que permite conseguir una preparación más concentrada y que posteriormente pueda dorarse en contacto con la sartén.

Cómo cocinarla para que quede dorada y no aguada

Batí los dos huevos en un bowl y agregá el zapallito bien escurrido. Incorporá aproximadamente dos tercios del queso, condimentá y mezclá hasta distribuir todos los ingredientes.

Calentá una sartén antiadherente pequeña o mediana a fuego medio con una película fina de aceite. Una sartén demasiado grande produce una tortilla excesivamente fina, mientras que una muy pequeña puede dejar el centro demasiado grueso y dificultar la cocción.

Volcá la mezcla, distribuí de manera pareja y bajá ligeramente el fuego. Dejá cocinar sin moverla hasta que los bordes estén firmes y la parte inferior haya desarrollado una superficie dorada.

Cuando la base esté suficientemente firme, deslizá la tortilla sobre un plato, colocá la sartén encima y girala cuidadosamente. También podés utilizar una espátula ancha si preparaste porciones individuales.

Cociná el segundo lado hasta que el huevo esté completamente cocido. Durante los últimos minutos, distribuí el queso restante sobre la superficie y tapá brevemente la sartén para permitir que se funda.

Si querés conseguir bordes más marcados, evitá cocinar todo el tiempo con la sartén tapada. El vapor retenido aporta humedad, justamente lo contrario de lo que buscamos después de haber exprimido el vegetal.

El resultado es una receta sencilla en la que el zapallito queda integrado al huevo, mientras el queso aporta sabor y ayuda a formar una superficie dorada. Todo sin preparar masa ni agregar harina para mantener la estructura.

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