3 de septiembre de 2026 - 10:00

Con 1 taza de arroz y un poco de queso: la receta fácil para preparar una cena crocante sin usar harina

Con arroz, queso y pocos ingredientes podés preparar una receta fácil, crocante y sin harina para resolver una cena en pocos minutos.

Con una taza de arroz cocido, un poco de queso y algunos ingredientes básicos se puede preparar una cena simple sin necesidad de usar harina ni hacer una masa. Esta receta también es una buena alternativa para aprovechar el arroz que quedó del día anterior y transformarlo en algo completamente distinto.

La clave está en utilizar el arroz frío o a temperatura ambiente, ya que tiene menos humedad superficial y permite formar mejor las porciones. El queso aporta sabor y ayuda a que el interior quede más cremoso mientras el exterior se dora durante la cocción.

El resultado son pequeñas tortitas de arroz que pueden hacerse en sartén y acompañarse con una ensalada, verduras salteadas o alguna salsa casera.

Ingredientes para preparar las tortitas de arroz

  • 1 taza de arroz cocido

  • 1 huevo

  • ½ taza de queso rallado o queso en hebras

  • 1 cucharada de cebolla picada, opcional

  • Sal y pimienta

  • Orégano, perejil o el condimento que prefieras

  • Una pequeña cantidad de aceite para cocinar

Si el arroz está recién hecho, conviene dejarlo enfriar antes de preparar la mezcla. Esto ayuda a que los granos absorban mejor el huevo y evita que las tortitas queden demasiado blandas.

También se puede incorporar algún resto de verduras cocidas, como zanahoria, zapallito o espinaca bien escurrida, siempre en pequeñas cantidades para no agregar demasiada humedad.

Paso a paso para que queden crocantes

Colocá el arroz en un bowl y agregá el huevo, el queso, los condimentos y la cebolla si decidís utilizarla. Mezclá hasta conseguir una preparación húmeda pero suficientemente compacta como para formar pequeñas porciones con una cuchara.

Calentá una sartén antiadherente con apenas unas gotas de aceite. Colocá una cucharada generosa de mezcla y aplastala suavemente para formar una tortita de aproximadamente un centímetro de grosor.

Cocinala a fuego medio durante unos minutos sin moverla. Este paso es importante: intentar darla vuelta demasiado pronto puede hacer que se desarme antes de formar la capa dorada.

Cuando la base esté firme y crocante, girala con una espátula y cociná el otro lado hasta que también quede dorado.

El queso se derrite en el interior mientras algunos bordes quedan tostados contra la sartén, generando el contraste entre una superficie crocante y un centro más suave.

Si la mezcla resulta demasiado húmeda, en lugar de agregar harina conviene incorporar un poco más de arroz o queso rallado. De esta manera se mantiene la idea de una preparación sencilla y sin harina.

Se pueden servir recién hechas, cuando todavía están calientes y el queso permanece fundido. También funcionan como opción para aprovechar sobras y evitar que una porción de arroz termine en la basura.

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