Cumplir 60 años no significa tener que abandonar el running ni renunciar a los desafíos deportivos. Por el contrario, cada vez más personas mayores mantienen una rutina de actividad física que incluye caminar y correr distintas distancias. Sin embargo, existe una diferencia importante entre continuar corriendo después de los 60 y empezar a practicar este deporte a esa edad.
Lo importante no es empezar joven, sino la clave está en seguir los ejercicios.
WEB
En ambos casos, correr puede ser una actividad beneficiosa, pero quienes recién comienzan necesitan una preparación progresiva para adaptar el organismo al esfuerzo. La resistencia cardiovascular, la fuerza muscular y la movilidad pueden cambiar con el paso de los años, por lo que resulta fundamental entrenar con moderación.
Además, la actividad física no tiene que convertirse en una competencia permanente. El objetivo principal debería ser disfrutar del ejercicio, mantenerse activo y cuidar la salud sin exigirse más de lo necesario.
Lo importante no es empezar joven, sino la clave está en seguir los ejercicios.
WEB
6 consejos para empezar a correr después de los 60 años
Antes de incorporar el running a la rutina, conviene tener en cuenta algunas recomendaciones para reducir el riesgo de lesiones y mejorar la experiencia deportiva.
1. Consultar con un médico antes de empezar
El primer paso es realizar un chequeo médico para conocer el estado general de salud y determinar si existen condiciones que puedan limitar la práctica deportiva.
Esto es especialmente importante para quienes tienen enfermedades cardiovasculares, afecciones crónicas, problemas articulares o toman medicamentos que pueden influir en la respuesta del organismo al ejercicio.
2. Preparar el cuerpo antes de correr
Si nunca se practicó running, lo recomendable es comenzar con caminatas y ejercicios de fortalecimiento muscular. También es conveniente incorporar actividades de movilidad y estiramientos adaptados a las posibilidades de cada persona.
Esta preparación permite mejorar la resistencia y fortalecer las piernas antes de aumentar la intensidad del entrenamiento.
3. Mantener una alimentación equilibrada
La alimentación cumple un papel importante en el rendimiento y la recuperación muscular. Una dieta variada, con suficientes proteínas, frutas, verduras y fuentes de energía, ayuda a cubrir las necesidades del organismo.
La hidratación también es fundamental. Es importante tomar agua antes, durante y después de la actividad física, especialmente cuando se entrena con temperaturas elevadas.
Estos son los ejercicios permitidos y los prohibidos para adultos mayores.
web
4. Elegir zapatillas adecuadas
Contar con un calzado cómodo y apropiado para correr ayuda a mejorar la estabilidad y reducir las molestias durante el ejercicio. Conviene elegir zapatillas que se adapten a la pisada, la superficie de entrenamiento y las características individuales.
También es recomendable utilizar ropa liviana y transpirable que permita moverse con comodidad.
5. Buscar compañía para entrenar
Correr con otras personas puede ser una buena manera de mantener la motivación y sostener el hábito. Compartir entrenamientos permite intercambiar experiencias, establecer objetivos realistas y disfrutar de la actividad.
Lo ideal es encontrar compañeros con un nivel físico y un ritmo similares.
6. Evitar los esfuerzos excesivos
Uno de los errores más frecuentes es intentar correr largas distancias o alcanzar determinadas velocidades demasiado rápido. Después de los 60 años, es especialmente importante respetar los tiempos de recuperación y aumentar gradualmente la exigencia.
Alternar caminatas con períodos cortos de trote puede ser una buena estrategia para principiantes. También conviene evitar las horas de mucho calor y elegir recorridos seguros y adecuados para el propio nivel.