Las celebraciones de Navidad y Año Nuevo generan un aumento significativo de residuos en las principales ciudades del país y colocan a la gestión ambiental como un tema central de la agenda pública. Las fiestas concentran reuniones familiares, intercambios de regalos y cenas abundantes que multiplican el consumo de envases, envoltorios y productos descartables.
La separación de residuos dentro del hogar aparece como otra de las claves. La instalación de dos o tres contenedores diferenciados permite clasificar cartón y papel por un lado, plásticos por otro y vidrio o metales en un tercer espacio. Este sistema evita que los restos orgánicos contaminen los materiales reciclables y los vuelvan inutilizables. Además, la recomendación se extiende a los envoltorios de regalos, que deben conservarse limpios y secos para que puedan reciclarse sin inconvenientes.
El traslado de los residuos hacia lugares adecuados también forma parte del circuito. Estaciones de reciclaje, supermercados con puntos de acopio, centros municipales y programas de recolección distrital reciben estos materiales. El estado de limpieza y separación resulta determinante para que los residuos tengan una segunda vida útil.
mesa de navidad.
Recomendaciones para reducir residuos en Navidad y Año Nuevo
- Revisar los envases antes de comprar y priorizar los que sean reciclables.
- Desarmar, escurrir, aplastar y volver a tapar las cajas de cartón para alimentos y bebidas antes de reciclarlas.
- Depositar los envases reciclables en contenedores adecuados o llevarlos a puntos de reciclaje.
- Separar los residuos en casa en diferentes contenedores: papel y cartón, plásticos, vidrio o metales.
- Evitar mezclar residuos orgánicos con materiales reciclables.
- Conservar limpios y secos los envoltorios de regalos para que puedan reciclarse.
- Llevar los residuos reciclables a estaciones de reciclaje, supermercados con puntos de acopio o centros municipales.
- Crear una estación de reciclaje en el hogar y fomentar la participación de toda la familia.