Cuando empiezan los días cálidos, frutillas, vainillas y crema alcanzan para preparar un postre rendidor sin prender el horno. La receta funciona especialmente bien porque las vainillas absorben progresivamente la humedad y terminan adoptando una textura similar a la de una torta muy suave después del reposo en frío.
Ingredientes para una fuente mediana
Para un molde de aproximadamente 22 por 17 centímetros se necesitan 1 kilo de frutillas, 500 cc de crema de leche, 200 gramos de queso crema, 150 gramos de azúcar, dos paquetes de vainillas, tres naranjas, un limón y unas hojas de menta para terminar.
La cantidad de azúcar puede ajustarse según qué tan maduras estén las frutillas.
Cómo hacer el postre paso a paso
- Lavá muy bien las frutillas, retirales el cabito y separalas en tres partes.
- Colocá aproximadamente la mitad en una sartén con parte del azúcar, unas cucharadas de agua y un poco de jugo de limón. Cociná hasta obtener una compota rápida, pero dejando algunos trozos enteros.
- Procesá otro cuarto de las frutillas junto con el jugo de las naranjas. Esta mezcla servirá para humedecer las vainillas.
- Batí la crema de leche junto con el queso crema y el azúcar restante hasta obtener una preparación aireada y suficientemente firme para sostener las capas.
- Pasá rápidamente las vainillas por el líquido de frutilla y naranja. No las dejes demasiado tiempo porque pueden romperse antes de llegar a la fuente.
- Cubrí el fondo del molde con una primera capa de vainillas.
- Agregá encima una parte de la crema y distribuí cucharadas de la compota de frutillas.
- Repetí el proceso hasta completar el recipiente y terminá con crema, las frutillas frescas que habías reservado y algunas hojas de menta.
- Llevá el postre a la heladera durante al menos dos horas. Cuanto más tiempo repose, mejor se integrarán las capas.
El secreto está en no empapar demasiado las vainillas
Las vainillas continuarán absorbiendo humedad mientras el postre descansa.
Por eso, pasarlas brevemente por el jugo es suficiente. Si se dejan completamente empapadas desde el principio, la base puede perder estructura y convertirse en una pasta.
También conviene batir la crema fría y mantener el postre refrigerado hasta servirlo.