El budín de frutas sin gluten es una de esas preparaciones clásicas que no pueden faltar en las fiestas de Navidad. Es suave, aromático y con ese toque dulce de las frutas que combina perfecto con un mate, un té frío o una mesa navideña bien completa.
1 taza de frutas abrillantadas, pasas o frutos secos
1 cucharada de almidón de maíz (para rebozar las frutas y evitar que se vayan al fondo)
Cómo hacer budín de frutas sin gluten una receta ideal para disfrutar en Navidad (1)
Paso a paso
Batí los huevos con el azúcar durante uno o dos minutos, hasta que la mezcla se vuelva clara y espumosa. Este aire ayuda a que el budín sin gluten quede más liviano.
Agregá el aceite en forma de hilo sin dejar de revolver para integrar bien las grasas y lograr una masa suave.
Incorporá la leche, la vainilla y la ralladura, mezclando sólo hasta unir para no perder la aireación inicial.
Tamizá la premezcla con el polvo para hornear y agregala a la preparación en dos tandas, con movimientos envolventes, para que el budín quede esponjoso.
Mezclá las frutas con almidón de maíz y sumalas a la masa. Este truco hace que queden repartidas de forma pareja y no se hundan durante el horneado.
Volcá la preparación en un molde enmantecado o aceitado, llenándolo hasta las ¾ partes, ya que sube durante la cocción.
Horneá a 170 °C por 35 a 45 minutos, o hasta que al insertar un palillo salga apenas húmedo pero sin masa cruda.
Dejá enfriar completamente antes de cortar, ya que los budines sin gluten se asientan al perder temperatura.
Cómo hacer budín de frutas sin gluten una receta ideal para disfrutar en Navidad (1)
Consejos para un budín perfecto
Usá premezcla certificada para asegurarte de que no haya contaminación cruzada.
Si te gusta más húmedo, agregá dos cucharadas de yogur natural a la mezcla.
Podés reemplazar las frutas abrillantadas por nueces, almendras picadas, chips de chocolate o cranberries.
Pintá la superficie con mermelada caliente cuando salga del horno para lograr brillo y sumar sabor navideño.
Cómo conservarlo
El budín se mantiene 3 a 4 días a temperatura ambiente bien envuelto, y hasta una semana en heladera. También podés freezarlo porciones, ideal para adelantar preparativos de Navidad sin estrés.