Con una cuchara metálica firme y paciencia, se puede abrir una lata en una emergencia, aunque hay que cuidar las manos por los bordes filosos.
Quedarse sin abrelatas justo cuando hace falta abrir una conserva puede ser un problema, pero existe un truco simple con una cuchara metálica. No es cómodo como usar la herramienta correcta, pero puede resolver una emergencia si se hace con cuidado. La técnica funciona por fricción.
La punta de la cuchara se frota contra el borde interno de la tapa hasta desgastar el metal y abrir un pequeño agujero.
Qué necesitás para abrir la lata
- Una cuchara metálica fuerte.
- Una lata apoyada sobre una superficie firme.
- Un repasador grueso o guante para proteger la mano.
- Paciencia, porque no se abre de un solo golpe.
No conviene usar cucharas finas, de plástico o demasiado flexibles. Pueden doblarse, romperse o hacer que la mano resbale.
Paso a paso del truco de la cuchara
- Apoyá la lata sobre una mesa estable.
- Sujetala firme con una mano protegida por un repasador.
- Tomá la cuchara cerca de la parte cóncava, no desde el extremo del mango.
- Apoyá la punta de la cuchara sobre el borde interno de la tapa.
- Frotá hacia adelante y hacia atrás con presión constante.
- Cuando el metal se debilite, empujá la cuchara para perforar.
- Mové la cuchara alrededor del borde para abrir más espacio.
- Levantá la tapa con cuidado, sin tocar los bordes cortantes.
Por qué funciona este método
La tapa de una lata es delgada. Cuando la cuchara se frota siempre en el mismo punto, el metal empieza a ceder.
Después del primer agujero, la cuchara puede usarse como una palanca pequeña para ir abriendo el borde. No es rápido, pero es más seguro que intentar cortar con un cuchillo grande.
El sitio The Prepared describe el método de la cuchara como una de las formas más seguras de abrir una lata sin herramienta especial, justamente porque evita usar elementos filosos.