Para Carmen Lomana, el desayuno no es un trámite previo a salir de casa, sino uno de los momentos que más disfruta. La empresaria contó que madruga mucho y que algunos días comienza su jornada a las 6:15, pero lo hace “siempre con la ilusión del desayuno”.
Carmen Lomana es una empresaria, coleccionista de alta costura y figura habitual de la televisión española, conocida por sus participaciones en programas de actualidad, moda y entretenimiento. A lo largo de los años construyó una imagen pública asociada con la elegancia, el lujo y un estilo personal muy definido, además de convertirse en una referente mediática al hablar sobre tendencias, protocolo, vida social y hábitos cotidianos.
La expectativa tiene que ver, en parte, con decidir qué comerá esa mañana. Lomana no sigue un menú idéntico todos los días: alterna opciones dulces y saladas según sus ganas, aunque procura dedicarles tiempo y evitar que la primera comida quede reducida a algo rápido.
“Me gusta hacerlo tranquilamente”, explicó para Style4life. Mientras desayuna, escucha la radio y lee el diario para comenzar el día informada antes de salir a trabajar. Esa combinación entre comida, noticias y calma forma parte central de su rutina matinal.
Tortilla francesa, pan y agregados
Cuando busca incorporar más proteínas, Carmen Lomana elige una tortilla francesa. Suele acompañarla con pan y productos panificados, dos alimentos que mencionó como presencias habituales dentro de sus desayunos.
La fuente consultada no afirma que esa tortilla esté preparada únicamente con claras, por lo que no corresponde agregar ese detalle. Lo que ella sí explicó es que cambia la composición del desayuno y que algunos días incorpora alimentos más sustanciosos que otros.
Para beber, prefiere el té. Lomana reconoció que evita el café porque “con el café me pongo nerviosa”. Su elección no responde a una recomendación general, sino a la manera particular en que siente esa bebida en su organismo.
La particular mezcla de banana, naranja y leche condensada
Las frutas también ocupan un lugar importante. La empresaria mencionó kiwi, papaya y banana, y aclaró que prefiere consumir las piezas enteras antes que tomar jugos, porque intenta no empezar la mañana con tanto azúcar.
Sin embargo, tiene una preparación dulce que conserva como gusto personal: pisa una banana, le agrega jugo de naranja y termina la mezcla con un chorrito de leche condensada. Al describirla, reconoció que la disfruta “como los niños”.
También le gustan la palta, la miel y el chocolate. Su desayuno, por lo tanto, no responde a una alimentación restrictiva: combina productos frescos, opciones saladas y algunos dulces que asocia con el placer y los recuerdos.
Por qué considera tan importante desayunar
Lomana explicó que come bien por la mañana porque entiende que esa parte del día resulta decisiva. Para ella, desayunar permite salir a trabajar con energía y conocer lo que está ocurriendo en el mundo, en lugar de comenzar corriendo y sin prestar atención a nada.
Los fines de semana puede aceptar que le lleven el desayuno a la cama, pero exige cierto orden. Prefiere una mesa o bandeja bien preparada, con un espacio específico para el té, antes que encontrar alimentos y utensilios amontonados.
También aclaró que no suele invitar gente a desayunar porque “no me gusta hablar” apenas se levanta. En cambio, disfruta el brunch, ya que reúne el desayuno y el almuerzo en un horario más cómodo para compartir con otras personas.