Si tenés papas en casa y no sabés qué preparar, esta receta puede sacarte de apuros. Con dos huevos y algunos ingredientes básicos, podés hacer un plato sencillo, económico y rendidor, sin pasar demasiado tiempo en la cocina. La preparación se cocina en sartén y permite aprovechar ingredientes que suelen estar disponibles en cualquier hogar.
La propuesta consiste en combinar las papas ralladas con huevo y condimentos para formar una especie de tortilla o pastelito salado. El resultado es una preparación dorada por fuera y suave por dentro, que podés servir como plato principal, acompañamiento o incluso cortar en porciones para compartir durante una comida familiar.
Los ingredientes para preparar las papas con huevo
Para hacer esta receta necesitás pocos elementos y podés adaptar las cantidades según el tamaño de las papas y la cantidad de porciones que quieras preparar.
- 2 papas medianas.
- 2 huevos.
- 2 cucharadas de queso rallado (opcional).
- 1 cucharada de harina o maicena para ayudar a unir la preparación.
- Sal y pimienta a gusto.
- Orégano o perejil picado.
- Un poco de aceite para cocinar.
Cómo preparar la mezcla con las papas ralladas
Primero, pelá las papas y rallalas con un rallador grueso. Después, colocá el contenido en un repasador limpio y presioná para retirar el exceso de líquido. Este paso es importante para que la preparación no quede demasiado húmeda y pueda dorarse mejor durante la cocción.
En un recipiente, incorporá las papas ralladas junto con los dos huevos, el queso rallado, la harina o maicena y los condimentos. Mezclá hasta integrar todos los ingredientes y conseguir una preparación uniforme. Si querés darle más sabor, podés sumar cebolla picada, ajo o un poco de perejil fresco.
Cocción en sartén para conseguir un resultado dorado
Calentá una sartén antiadherente con un chorrito de aceite a fuego medio. Cuando esté caliente, distribuí la mezcla y presioná suavemente con una cuchara para darle forma de tortilla. Procurá que tenga un grosor parejo para que se cocine de manera uniforme y no quede cruda en el centro.
Dejá cocinar durante varios minutos hasta que la base esté dorada y firme. Después, ayudate con un plato para darla vuelta y cociná el otro lado hasta que también tome color. Si preferís hacer porciones individuales, podés colocar pequeñas cantidades de la mezcla y preparar varias tortitas en lugar de una sola pieza grande.
Cómo acompañar este plato en familia
Esta preparación se puede servir caliente, recién salida de la sartén, acompañada con una ensalada de tomate, zanahoria o verduras de estación. También combina con una salsa casera de tomate o una cucharada de queso crema, según los gustos de cada integrante de la familia.
Otra alternativa es agregarle ingredientes a la mezcla para conseguir diferentes versiones. Podés incorporar jamón, cebolla salteada, espinaca o queso en cubos. Así, con una base económica de papas y huevos, obtenés un plato versátil que funciona tanto para el almuerzo como para la cena y permite resolver una comida sin demasiadas complicaciones.