En pleno febrero, tu jardín todavía vibra con calor, pero la jardinería ya piensa en otoño. Muchas plantas que vas a disfrutar en abril necesitan sembrarse ahora, cuando el suelo conserva temperatura y las noches empiezan a ser más suaves.
En el jardín, la jardinería de fines de verano permite sembrar plantas que estarán listas en abril si empezás hoy mismo.
En pleno febrero, tu jardín todavía vibra con calor, pero la jardinería ya piensa en otoño. Muchas plantas que vas a disfrutar en abril necesitan sembrarse ahora, cuando el suelo conserva temperatura y las noches empiezan a ser más suaves.
Sembrar en esta etapa tiene una ventaja estratégica: el suelo está templado, lo que acelera la germinación de muchas plantas. En el jardín, eso se traduce en brotes rápidos y raíces fuertes antes de que bajen las temperaturas. La jardinería de transición es, para muchos, la más productiva del año.
Recién en este punto aparece el fundamento técnico. Investigaciones del INTA y de facultades de agronomía muestran que la temperatura del suelo en febrero favorece la activación enzimática de muchas semillas. En jardinería, eso significa mejor porcentaje de germinación y plántulas más vigorosas para el jardín de otoño.
Si querés que tus plantas estén listas en abril, estas son las variedades recomendadas en jardinería para sembrar desde hoy en tu jardín:
Lechuga
Rúcula
Espinaca
Acelga
Radicheta
Rabanito
Cebolla de verdeo
Perejil
Cilantro
Eneldo
Hinojo
Zanahoria temprana
Remolacha
Repollo
Brócoli
Coliflor
Arvejas
Habitas
Caléndula
Todas estas plantas tienen ciclos cortos o medianos y toleran bien el descenso progresivo de temperatura. En el jardín, muchas pueden cultivarse en suelo directo, mientras que en jardinería de balcón funcionan perfecto en macetas profundas.
En jardinería, no alcanza con elegir bien la semilla. El secreto está en la preparación del jardín. Aflojá la tierra, incorporá compost maduro y asegurate de que el drenaje sea bueno. Las plantas de hoja necesitan suelo suelto para desarrollar raíces fuertes antes del frío.
El riego debe ser constante pero sin encharcar. En febrero, el calor todavía evapora rápido el agua del jardín, y las semillas no pueden secarse durante la germinación. En jardinería, mantener la humedad pareja es clave.
Otro punto importante es la exposición solar. Muchas de estas plantas agradecen sol suave de mañana y algo de sombra por la tarde mientras aún persisten los días intensos.
Si sembrás ahora, en pocas semanas vas a ver los primeros brotes firmes y verdes. En abril, tu jardín va a estar lleno de hojas listas para cosechar y flores que anuncian el cambio de estación. La jardinería bien planificada no espera al otoño: lo empieza a construir desde febrero.