25 de agosto de 2026 - 13:32

Paneles solares, "Boric empobrecedor" y soberanía en Magallanes: los cruces de Javier Milei con Chile

En sus casi tres años de presidencia, el libertario mantuvo varios cortocircuitos diplomáticos con el vecino país, incluso al celebrar el 40° aniversario del acuerdo de paz por el Beagle.

La relación entre Argentina y Chile atravesó por varios momentos de tensión desde la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada.

Hubo cruces por cuestiones ideológicas, un conflicto por paneles solares instalados en territorio chileno, diferencias por la conmemoración de la paz del Beagle y hasta acusaciones vinculadas con la seguridad.

Durante su presidencia, Javier Milei gobernó teniendo en Chile a Gabriel Boric (izquierda) y José Antonio Kast (ultraderecha)

Durante su presidencia, Javier Milei gobernó teniendo en Chile a Gabriel Boric (izquierda) y José Antonio Kast (ultraderecha)

Durante una entrevista difundida el pasado domingo, el militar mendocino declaró que “Magallanes, el sur, el (pasaje de) Drake, todo eso es soberanía” y planteó la necesidad de que Argentina mantenga presencia en el extremo austral debido a la importancia estratégica de esa zona como conexión entre los océanos Atlántico y Pacífico.

Desde que Milei asumió la presidencia en diciembre de 2023, la relación con Chile estuvo atravesada por una sucesión de controversias que combinaron diferencias ideológicas con Gabriel Boric (mandatario hasta inicios de este año), cuestiones vinculadas con la seguridad y episodios relacionados con la soberanía y los límites.

La base naval de Ushuaia y la Antártida

En abril de 2024, Milei anunció junto con autoridades estadounidenses la construcción de una base naval integrada en Ushuaia, Tierra del Fuego.

El proyecto fue presentado como una infraestructura estratégica destinada a reforzar la presencia argentina en el extremo sur y como una eventual puerta de acceso a la Antártida.

Pocos días después, el Presidente vinculó directamente esa obra con las pretensiones territoriales argentinas en el continente blanco.

Abril de 2024, cónclave en Ushuaia. Marc Stanley, embajador de Estados Unidos en Argentina; el presidente Javier Milei; la jefe del Comando Sur, Laura Richardson, y el entonces ministro de Defensa, Luis Petri. (Gentileza)

Abril de 2024, cónclave en Ushuaia. Marc Stanley, embajador de Estados Unidos en Argentina; el presidente Javier Milei; la jefe del Comando Sur, Laura Richardson, y el entonces ministro de Defensa, Luis Petri. (Gentileza)

“Lo del otro día fue el mayor acto de soberanía de los últimos 40 años porque, al hacer una base militar en Ushuaia, nos avala el reclamo sobre la Antártida”, afirmó.

Milei también dijo que el proyecto representaba “el primer paso” para comenzar a pensar en la recuperación de las islas Malvinas, aunque aclaró que ese objetivo debía perseguirse “por la vía diplomática”.

Las declaraciones tuvieron una particular sensibilidad en Chile, debido a la superposición histórica de las pretensiones de ambos países sobre sectores de la plataforma continental antártica.

La Cancillería chilena respondió que las reclamaciones de Argentina y Chile sobre la Antártida son históricas y que ambas se encuentran sujetas al Tratado Antártico, instrumento que congela las reclamaciones territoriales en el continente.

Los paneles solares que quedaron tres metros dentro de Chile

El 29 de abril de 2024, la Armada argentina inauguró el Puesto de Vigilancia y Control de Tránsito Marítimo Hito 1, en la zona del Cabo Espíritu Santo, en Tierra del Fuego.

Después de la instalación, se detectó que parte de los paneles solares colocados para abastecer de energía a la infraestructura había quedado aproximadamente tres metros dentro del territorio chileno.

Junio: el Gobierno argentino desmontó los paneles solares en el territorio de Chile

Junio: el Gobierno argentino desmontó los paneles solares en el territorio de Chile

El episodio generó una fuerte reacción del entonces presidente chileno Gabriel Boric: “Deben retirar esos paneles solares a la brevedad o lo vamos a hacer nosotros”.

La Armada explicó que la instalación había sido realizada siguiendo el trazado de un alambrado existente y no las coordenadas correspondientes al límite internacional.

Ante la controversia, Argentina dispuso en junio retirar los paneles para volver a colocarlos dentro de su territorio.

Fue un episodio aparentemente menor en términos territoriales, pero significativo por el momento político en el que ocurrió: dos gobiernos con diferencias ideológicas profundas convivían con la cordillera de por medio y cualquier movimiento en la zona fronteriza podía adquirir una dimensión mayor.

El “Boric empobrecedor” y una tensa relación con Milei

Antes de llegar a la Casa Rosada, el libertario ya había cuestionado públicamente al mandatario chileno.

En diciembre de 2021, cuando todavía era diputado por CABA y participaba como panelista en canales de noticias, Milei calificó el triunfo presidencial de Boric como una “espantosa noticia”. Y en julio de 2023, durante una visita a Chile, fue todavía más duro.

“Así como esperamos sacar la plaga kirchnerista, en realidad toda la plaga socialista que azota a Argentina por más de 100 años, espero que ustedes tengan la dicha y la altura como para poder sacarse también a este empobrecedor de Boric”, lanzó.

Sin embargo, luego, la relación institucional entre ambos comenzó de una manera bastante más cordial.

Boric fue el único líder identificado con la izquierda que acompañó a Milei en su asunción presidencial del 10 de diciembre de 2023 en Buenos Aires. Ambos tuvieron una fotografía protocolar y un saludo afectuoso en la Casa Rosada.

 Gabriel Boric (Chile) junto a Javier Milei el día de la asunción el 10 de diciembre de 2023

Gabriel Boric (Chile) junto a Javier Milei el día de la asunción el 10 de diciembre de 2023

Con el paso del tiempo, aquella imagen quedó lejos de representar la relación entre los dos gobiernos.

El cruce del G20 y el desplante por el Beagle

En noviembre de 2024, otro episodio volvió a poner en evidencia la distancia entre los presidentes de Argentina y Chile.

El escenario fue la conmemoración del 40° aniversario del tratado de paz que puso fin al conflicto del canal Beagle entre Argentina y Chile, que tuvo al papa Francisco como anfitrión de la ceremonia conmemorativa en el Vaticano.

Pero ninguno de los dos presidentes estuvo presente.

Tampoco participó el entonces canciller argentino, Gerardo Werthein.

Gabriel Boric y Javier Milei

Gabriel Boric y Javier Milei

Por Chile asistió el ministro de Relaciones Exteriores, Alberto van Klaveren, mientras que Argentina estuvo representada por su embajador ante la Santa Sede, Luis Pablo Beltramino.

Se supo finalmente que la ausencia se produjo después de un fuerte desencuentro entre Boric y Milei durante la cumbre del G20 realizada en Brasil.

Boric había hablado a favor del rol del Estado para alcanzar una economía inclusiva y había cuestionado al neoliberalismo por considerar que produce pobreza.

Milei, en cambio, defendió una posición diametralmente opuesta.

“El error de que para combatir el hambre y la pobreza hace falta mayor intervención estatal y mayor planificación centralizada de la economía”, sostuvo durante su discurso.

Werthein reconoció posteriormente que había existido un “desencuentro” con Chile durante el G20 y explicó que “desafortunadamente, a veces ocurren situaciones dentro de las relaciones bilaterales que afectan estas dinámicas”.

Por eso, agregó, “no era el mejor momento para hacernos presentes en forma personal” en la reunión del Vaticano.

Patricia Bullrich y las acusaciones por la inseguridad en Chile

En octubre de 2024 apareció otro frente de conflicto cuando la entonces ministra de Seguridad de Milei, Patricia Bullrich, responsabilizó a Chile por el aumento de la delincuencia en Argentina.

No era la primera vez que la funcionaria protagonizaba una controversia relacionada con el país vecino. Previamente había asegurado que existía presencia en Iquique de la organización terrorista Hezbollah, aunque posteriormente se retractó de esa afirmación.

Era Kast: la polémica disputa entre Argentina y Chile por Magallanes

Ya en agosto de 2026, con el derechista Kast como presidente en Chile y declarado socio ideológico de Milei en la región, Gustavo Valverde, jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, habló de la importancia estratégica del extremo austral.

“Magallanes, el sur, el Drake, todo eso es soberanía”, afirmó el militar mendocino y desató la controversia.

Valverde también destacó la necesidad de sostener presencia argentina en la región por su importancia como conexión entre el Atlántico y el Pacífico, a la que definió como una suerte de “llave bioceánica”.

Entonces, desde el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile recordaron que la soberanía sobre el Estrecho de Magallanes es "indiscutible" y que se encuentra fundada en los tratados de 1881 y 1984.

La Cancillería chilena anunció además que enviaría una nota de protesta a la administración argentina.

Después de la escalada por las declaraciones de Valverde, el Gobierno nacional decidió bajar el tono y cuidar la relación con el país liderado por Kast.

A través de un comunicado firmado por el ministro de Relaciones Exteriores, Culto y Comercio Internacional, Pablo Quirno, la Cancillería argentina aclaró que la posición del país sobre el Estrecho de Magallanes es la establecida en el Tratado de Límites de 1881 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984.

“Ambos instrumentos rigen plenamente y son considerados definitivos por la República Argentina”, señaló el Palacio San Martín.

Y, en un intento por cerrar la controversia, agregó una definición que buscó recuperar el tono institucional de la relación bilateral: “Reafirmamos el valor estratégico de la cooperación con Chile”, dijeron desde el Palacio San Martín.

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