Un intenso temporal azotó durante los últimos días el norte de Chile y provocó violentos aluviones, cortes de rutas y graves daños en infraestructura, además de dejar al menos un fallecido, más de 1.000 viviendas afectadas y unos 800 damnificados en una zona caracterizada por su clima desértico y donde este tipo de precipitaciones son poco frecuentes.
Desde comienzos de esta semana, las regiones de Tarapacá, Antofagasta y Coquimbo registraron lluvias intensas que provocaron el desborde de quebradas y el desplazamiento de grandes cantidades de barro y piedras. Varias localidades quedaron aisladas y sectores urbanos fueron cubiertos por el agua y el lodo.
Imagen aérea de lo que dejó el temporal en el norte de Chile.
Según el último reporte del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), el temporal dejó 276 viviendas con daños mayores y otras 929 con daños menores. Además, se contabilizaron 810 damnificados, 22 personas aisladas y una persona fallecida tras sufrir un accidente de tránsito provocado por la caída de rocas.
Kast recorrió las zonas afectadas
El presidente de Chile, José Antonio Kast, recorrió el miércoles distintos sectores afectados de la región de Antofagasta y llamó a revisar la ubicación de viviendas construidas en zonas consideradas peligrosas.
"Tenemos que trabajar en que las personas que se han instalado en zonas de alto riesgo tienen que abandonar esas zonas", sostuvo el mandatario.
Uno de los sectores más afectados es Tocopilla, ubicada a unos 1.600 kilómetros al norte de Santiago. La localidad se encuentra rodeada de quebradas y cuenta con un importante puerto utilizado por la industria minera.
El martes, Kast decretó estado de excepción constitucional de catástrofe en la provincia de Tocopilla, debido a los daños provocados por las precipitaciones.
La alcaldesa de la comuna, Ljubica Kurtovic, explicó que la particular geografía de la zona, rodeada de quebradas, complicó las tareas de emergencia y asistencia a los vecinos.
Ante las consecuencias del temporal, el Ministerio de Salud de Chile extendió la alerta sanitaria decretada por la emergencia hidrometeorológica en las regiones afectadas.
La medida responde, entre otros factores, a la existencia de zonas aisladas y problemas de conectividad que podrían dificultar el acceso de la población a los servicios sanitarios.
“La alerta permite evaluar y ordenar la contratación y traslado de personal; la realización de trabajos extraordinarios; la adquisición directa de bienes, servicios, equipamiento e insumos, entre otras medidas”, explicó la subsecretaria de Salud Pública, Alejandra Pizarro.
Preocupación por los daños en Iquique
Otra de las ciudades afectadas fue Iquique, donde las lluvias provocaron aludes y daños en distintos sectores. El alcalde Mauricio Soria señaló que se registraron más de 10 milímetros de precipitaciones, una cifra extraordinaria para una zona que normalmente recibe menos de un milímetro de lluvia durante todo un año.
El temporal también afectó el puerto de Iquique, una infraestructura estratégica para la actividad comercial de la ciudad y para la Zona Franca de Iquique (ZOFRI).
“En el puerto está parado todo el trabajo”, afirmó Soria al describir el impacto de las lluvias sobre la actividad económica.
Los aludes también alcanzaron barrios donde estaban estacionados autos. Algunos vehículos quedaron atrapados entre el barro, mientras que otros fueron arrastrados por las pendientes y terminaron chocando entre sí.