El Gobierno provincial obtuvo la aprobación de un financiamiento por US$150 millones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que será destinado a obras de agua potable, saneamiento y seguridad hídrica en distintos puntos de la provincia.
La Provincia consiguió la aprobación de un financiamiento internacional destinado a ampliar la infraestructura sanitaria y fortalecer la gestión hídrica.
El Gobierno provincial obtuvo la aprobación de un financiamiento por US$150 millones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que será destinado a obras de agua potable, saneamiento y seguridad hídrica en distintos puntos de la provincia.
La confirmación llega luego de que el gobierno avanzara en las gestiones para acceder a fondos internacionales orientados a reforzar la infraestructura sanitaria. Tal como había informado Los Andes, la administración de Alfredo Cornejo aguardaba la aprobación de un crédito clave para ampliar la capacidad de tratamiento de efluentes y mejorar la prestación de servicios vinculados al agua.
Según informaron desde el Ejecutivo, los recursos permitirán financiar obras destinadas a incrementar la disponibilidad y calidad del agua, optimizar sistemas de tratamiento de aguas residuales y fortalecer la gestión de los recursos hídricos en una provincia donde la escasez de agua constituye uno de los principales desafíos estructurales.
Entre los proyectos contemplados figuran la construcción del sistema de recolección y tratamiento de efluentes de Villa Tulumaya, en Lavalle; la rehabilitación de las plantas depuradoras Campo Espejo y Paramillo; la ampliación del establecimiento depurador de Uspallata; y la ejecución de las etapas II y III del colector de aguas residuales Colonia Segovia, en Guaymallén.
Además de las obras de saneamiento, el programa incluye la renovación de conexiones domiciliarias de agua potable, la incorporación de sistemas de medición, la modernización de perforaciones y mejoras en plantas potabilizadoras. También prevé la elaboración de nuevos proyectos de infraestructura y la implementación de iniciativas vinculadas a la innovación tecnológica aplicada al sector.
De acuerdo con las estimaciones oficiales, unas 858.000 personas se verían beneficiadas de manera directa por las mejoras en la recolección y tratamiento de aguas residuales. A ello se sumarían más de 73.500 usuarios con mejoras en el servicio de agua potable y alrededor de 690.000 habitantes que recibirían beneficios indirectos derivados de la optimización de la red.
Otro de los objetivos planteados es sostener la disponibilidad de agua de reúso para actividades productivas. El Gobierno provincial indicó que la mejora en los sistemas de tratamiento permitiría mantener el riego de aproximadamente 7.000 hectáreas en producción, principalmente vinculadas a la actividad agropecuaria.
Los fondos también contemplan acciones para fortalecer la estructura operativa de AySAM, la empresa encargada de los servicios de agua y saneamiento en gran parte de la provincia, mediante procesos de modernización y mejoras en la gestión.
Este financiamiento se suma a otros recursos internacionales obtenidos recientemente por Mendoza para obras hídricas. Entre ellos figuran más de US$75 millones provenientes de la Corporación Andina de Fomento (CAF), además de proyectos ejecutados por municipios como Luján de Cuyo, Maipú y San Carlos con fondos del resarcimiento.
Según destacaron desde la Provincia, esta operación constituye además el primer financiamiento aprobado dentro de una nueva Línea de Crédito Condicional para Proyectos de Inversión del BID, creada para impulsar iniciativas vinculadas a la seguridad hídrica en provincias argentinas y que contempla un monto global de US$1.000 millones.