“La verdad que las perspectivas de crecimiento que tiene la provincia de Mendoza a partir del factor de carga que tiene por sol son fenomenales. Eso es lo que le da a una provincia o a una región perspectivas de crecimiento hacia el futuro muy, pero muy importantes”, señaló.
Jorge Brito en el panel de Los Andes, Sitio Andino y Aconcagua Radio en el Almuerzo de las Fuerzas Vivas de San Rafael
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El empresario también se refirió a la posibilidad de abastecer de energía a grandes consumidores privados y sostuvo que buena parte de las últimas inversiones de la compañía están orientadas a ese segmento. En particular, mencionó la oportunidad que representa el desarrollo de la actividad minera en Mendoza.
“Hoy prácticamente todos los últimos parques y las últimas inversiones que hemos hecho fueron para privados. Estos parques, que son energía para privados, por la fecha de inauguración que tienen ya estarían disponibles, por ejemplo, para que pudieran abastecer la demanda energética de la minería”, explicó.
A partir de ese escenario, Brito vinculó la expansión de las energías renovables con el crecimiento de una actividad que requiere grandes volúmenes de electricidad. En su visión, la disponibilidad de fuentes de generación será un componente importante para acompañar los nuevos proyectos mineros.
“Creo que es algo que todos queremos: que haya minería cuidada, minería moderna, minería sustentable. Yo creo que eso es algo importante a destacar: que los nuevos parques que estamos inaugurando son fuentes de energía para la minería que se viene”, remarcó.
Morosidad bancaria: las causas y la preocupación por la falta de crédito
En su análisis sobre la situación financiera, Brito explicó que el aumento de la morosidad respondió a una combinación de factores económicos que coincidieron en un mismo período.
Entre ellos, mencionó el incremento del peso de los servicios públicos y el transporte en los presupuestos familiares, además de las condiciones en las que se otorgaron los préstamos.
“Yo creo que la morosidad se dio por múltiples factores y coincidieron todos en un momento. La sencilla razón es que la gente común, principalmente de grandes centros urbanos, incurrió en mayores gastos producto del sinceramiento de tarifas”, señaló.
Para graficar ese cambio, explicó que el gasto en servicios básicos pasó a representar una proporción mucho mayor de los ingresos de determinados sectores salariales.
“La luz, el gas y el transporte representaban algo parecido al 5% en determinados niveles de salarios y eso fue a 20%. Esa plata de algún lado salió”, planteó.
A ese factor, Brito sumó las características del financiamiento bancario durante los años de inflación elevada. Según describió, la actualización frecuente de los salarios contribuía a sostener la capacidad de pago de los deudores, lo que históricamente había mantenido bajos los niveles de incumplimiento.
El empresario Jorge Brito en el Almuerzo de las Fuerzas Vivas de San Rafael
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“El financiamiento de los bancos venía con modelos de riesgo muy laxos; es decir, prestábamos bastante fácil a los individuos. Los procesos inflacionarios tienen múltiples factores negativos, pero un factor positivo es que, cuando hay mucha inflación y mucha reprogramación de sueldos, la morosidad es muy baja”, explicó.
En ese contexto, recordó una dinámica habitual del sistema financiero argentino, en la que los aumentos salariales permitían absorber el costo de los préstamos. “Como siempre decíamos, la tasa la pagaban los aumentos salariales. Y eso generaba que históricamente en Argentina hubiera muy poca morosidad”, agregó.
El empresario también apuntó contra las condiciones de otorgamiento de créditos por parte de algunas empresas financieras tecnológicas. A su entender, la expansión de las fintech que prestaron sin un análisis suficiente del riesgo contribuyó a que numerosos usuarios terminaran con dificultades para cumplir sus obligaciones.
“También creo que la aparición de muchas fintech prestando sin hacer mucho análisis de riesgo terminó en que les prestaran de manera irresponsable a muchos individuos que después tuvieron que refinanciar con un banco”, afirmó.
“La morosidad ya viene bajando”
Pese a las dificultades que atravesaron numerosos deudores, Brito consideró que el problema comenzó a moderarse y aseguró que las entidades financieras están trabajando para regularizar las situaciones pendientes.
“Yo creo que lo más importante de destacar es que el tema de la morosidad es un problema para la Argentina y, afortunadamente, está disminuyendo. Creemos tenerlo controlado”, sostuvo.
No obstante, advirtió que existe una preocupación más estructural para la economía: la falta de crédito. En ese sentido, alertó sobre los riesgos de impulsar soluciones que puedan afectar la seguridad jurídica del sistema financiero. “Ahora, un problema mucho más grande para la Argentina que la morosidad es la falta de crédito”, enfatizó.
Para ilustrar su postura, contó que recientemente conversó con un diputado amigo sobre las posibles respuestas al problema de los incumplimientos y la necesidad de evitar medidas que terminen restringiendo el financiamiento.
“Le decía: tenemos que tener mucho cuidado con las soluciones mágicas para resolver el problema de morosidad, porque si eso afecta a la seguridad jurídica, el efecto va a ser negativo. Va a afectar la capacidad de crédito del futuro y eso es lo que no nos puede pasar”, relató.
Por eso, si bien evitó dar por resuelta la situación, insistió en que la tendencia actual es favorable. También explicó que los bancos utilizan el concepto de vintage para diferenciar los préstamos según la época en que fueron otorgados, una herramienta que permite observar cómo evoluciona la morosidad en las distintas generaciones de créditos.
“Yo creería que el tema está, no diría resuelto, pero la morosidad ya viene bajando. Los préstamos nuevos vienen con mucha menor morosidad, con lo cual la morosidad existente es la del pasado, con la que estamos trabajando todos los bancos dando líneas de financiamiento muy laxas para que el individuo pueda regularizarse”, indicó.
Jorge Brito y la posibilidad de una candidatura política
En el tramo final de la entrevista, Brito fue consultado sobre las versiones que lo vinculan con una eventual candidatura y sobre el interés de dirigentes como Julio Monzó, Nicolás Massot y Diego Bossio para que involucre directamente en la carrera electoral.
Frente a esas especulaciones, evitó confirmar aspiraciones y sostuvo que su participación en asuntos públicos responde a un compromiso personal.
“Lo que piensan los amigos hay que preguntárselo a los amigos y no hay que creerles mucho. Cuando un amigo habla bien de uno, puede que lo diga porque es amigo”, respondió con ironía.
A continuación, explicó que su interés está puesto en la relación entre el sector privado y el Estado, además de la posibilidad de recorrer el país para conocer de primera mano sus problemas y necesidades.
“Yo, la verdad, como digo siempre, tengo un gran compromiso por la cosa pública. Creo mucho en la articulación público-privada. Creo mucho en esto de recorrer el país y entender qué es lo que está pasando”, afirmó.
En ese sentido, señaló que su actividad profesional le permite mantener ese vínculo con distintas realidades del país, aunque negó que sus recorridas tengan como objetivo preparar una candidatura. “Mi actividad propia me lo amerita y todo lo que hago no lo hago pensando en ningún punto de vista de candidatura”, aclaró.
El desgaste de los dirigentes tradicionales
Más allá de su situación personal, Brito sí planteó una mirada sobre los cambios que atraviesa la política argentina y la demanda social de nuevos perfiles dirigenciales. Para el empresario, esa renovación responde a una dinámica global que también se expresa en el país y que quedó reflejada en los últimos procesos electorales.
“Hoy la dinámica del mundo está buscando constantes cambios en las dirigencias políticas y eso es algo que es inevitable. Es la dinámica de las redes sociales y de lo que ya pasó en la última elección con Milei”, analizó.
A partir de ese diagnóstico, consideró positivo que empresarios y representantes del sector privado se acerquen a la función pública, porque pueden aportar nuevas perspectivas a la gestión. De todos modos, aclaró que esa valoración no implica una definición sobre su propio futuro político.
“Yo siempre lo voy a dar como positivo. No es mi caso, pero cualquier privado que se acerque al sector público, para mí, siempre es muy positivo”, sostuvo.
Finalmente, Brito vinculó esa necesidad de renovación con el desgaste de las figuras tradicionales que vienen ocupando espacios de representación desde hace años. Su crítica apuntó a la repetición de candidaturas y a la falta de recambio en la dirigencia.
“Hay que nutrir de nueva gente, porque creo que la sociedad está agotada de los mismos cinco o seis candidatos que son los mismos que se vienen presentando hace 20 años en Argentina”, concluyó.