Miles de policías, provenientes de todo Estados Unidos, rindieron homenaje ayer a un colega asesinado en diciembre, mientras que un pequeño número le dio deliberadamente la espalda al alcalde Bill de Blasio mientras éste rendía tributo al agente muerto.
A pesar del llamado el sábado del jefe de Policía de Nueva York, Bill Bratton, a no protestar contra De Blasio, unas decenas entre miles de oficiales presentes le dieron la espalda a las pantallas gigantes que transmitían el discurso de De Blasio en un local funerario en Brooklyn.