Al término de la audiencia en la que la Corte de Mendoza trató la apelación al sobreseimiento de los rugbiers galos Hugo Auradou y Oscar Jegou, se produjo un tenso cruce entre la mendocina que los denunció por abuso sexual y el abogado de los deportistas.
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En el reclamo, hizo referencia a su hermano, Mariano Cuneo Libarona, quien durante todo el tiempo en que se desarrolló la causa, se desempeñó como Ministro de Justicia de la Nación, cargo al que renunció en marzo de este año.
“A mí me va a venir a decir que no hay corrupción. Acá hay influencias políticas”, dijo la mujer, cuya identidad siempre fue resguardada por los medios y que ahora se expuso públicamente ante las cámaras de televisión.
“Vino Petri, Bullrich a ayudarlo porque usted no tenía huevos para afrontar la causa judicial”, le dijo la mujer al abogado.
Previamente, le espetó: “después usted salió de la casa con Milei. Encima su hermano estaba en París firmando un acuerdo con Gadafi. A mí me va a venir a decir que no hay corrupción”.
Antes de la audiencia, Cuneo Libarona había sostenido que la mujer había realizado una falsa denuncia y que todo había sido una mentira.
"Estamos hartos de las falsas denuncias", dijo Cúneo Libarona, apuntando no solo a la denunciante sino también a Natacha Romano, su abogada.
El letrado porteño indicó que, si bien hay que seguir protegiendo a las mujeres por el avasallamiento de los hombres, “no menos cierto es que hay que atacar las falsas denuncias”.
“Estamos recontra cansados de toda esta mentira. Es insólito que la Justicia de Mendoza se esté ocupando y preocupando porque una abogada mintió desde el primer momento”, afirmó. Al mismo tiempo, agregó: “Hemos graficado en términos cronológicos todas las mentiras que se fueron desarrollando”.
“Cuando Soledad Llorente (la denunciante) decía una cosa, la abogada decía otra parecida —pero otra— en los medios de comunicación”.