Dos posiciones encontradas se presentaron hoy en la fase final del juicio por jurados en el que se juzga por primera vez en Mendoza un caso de robo agravado: en el banquillo de los acusados está “Bolaño”, un conocido vecino del barrio Santa Teresita de Las Heras, acusado de balear con una escopeta a un vecino para robarle un teléfono. El resultado final del hecho fue que a la víctima le tuvieron que amputar parte de una pierna.
“Cuando Ruarte saca el arma, cesó la agresión. No es racional que por dos patadas le disparara a un pie, le voló la pata como dijo un testigo”, dijo Bancalari, agregando que “tuvo la intención clara de dispararle al pie” y descartó la legítima defensa.
“Acá Ruarte usó la escopeta para sacarle el teléfono a Mubilla y, ante la reacción, le disparó cuatro veces, y el primer disparo le dio en el pie y producto de ese disparo a Mubilla tuvieron que cortarle una pierna”, advirtió.
“Este hecho para nosotros es un robo agravado por el uso de arma en grado de tentativa en concurso ideal con robo agravado por lesiones gravísimas”, indicó el fiscal.
Luego también se refirió a otros hechos en juego, acusándolo de entrar a la casa de la víctima, robarle ropa, luego amenazar a una mujer y romper un móvil policial cuando fue detenido. “Vamos a pedir un veredicto unánime de culpabilidad por los cuatro hechos”, dijo el fiscal.
Legítima defensa
A su turno, la defensora oficial Silvina González indicó que el barrio Santa Teresita es conflictivo y que Mubilla no quería que Ruarte viviera allí, y por eso lo fue a buscar con un arma.
“Ruarte declaró sin titubear y sin mentir que Mubilla venía con el arma, le pega dos patadas, él se defiende, toma el arma y le dispara al pie para defenderse y se fue. Eso es legítima defensa”, afirmó la defensora.
Violencia en Las Heras
De acuerdo con la acusación fiscal, Ruarte Zuleta habría interceptado a Mauricio Emanuel Mubilla Rodríguez y, exhibiéndole una escopeta, le exigió la entrega de su teléfono celular.
Al no poder concretar la sustracción, debido a que la víctima no llevaba el dispositivo consigo e intentó huir del lugar, el agresor efectuó al menos un disparo que impactó directamente en la pierna derecha del peatón.
A raíz de las severas lesiones provocadas por el proyectil, el herido fue trasladado de urgencia al Hospital Central, donde el equipo médico debió realizar la amputación del miembro inferior derecho.
Luego del ataque, Ruarte Zuleta permaneció prófugo durante dos meses, tiempo en el cual profirió amenazas contra la víctima y su pareja. Su captura se concretó el 14 de octubre de 2024 en la esquina de Lencinas y Los Glaciares, mediante un operativo desarrollado por la División Homicidios, la Unidad Investigativa de Las Heras y la UEP departamental.