En medio de las consecuencias de la caída de Ueno Bank y de las protestas de miles de ahorristas, el Congreso rechazó este viernes el pedido de Santiago Peña para postergar su comparecencia y el inicio del juicio político será hoy a las 10.
Presentó un escrito para solicitar 72 horas más para preparar su defensa, pero el Congreso rechazó el planteo. El inicio del juicio político continuará según lo previsto.
En medio de las consecuencias de la caída de Ueno Bank y de las protestas de miles de ahorristas, el Congreso rechazó este viernes el pedido de Santiago Peña para postergar su comparecencia y el inicio del juicio político será hoy a las 10.
Peña había presentado un escrito ante el Senado en el que solicitó una prórroga de 72 horas para preparar su defensa. Sin embargo, el planteo fue rechazado y el proceso continuará según lo previsto. El presidente del Congreso, Basilio Núñez, afirmó: "Lo más sano es tratar y liquidar su renuncia".
"Claramente, al tratarse de un proceso en el cual puede surgir una sanción, aplican las garantías del debido del proceso, entre ellos, contar con el tiempo suficiente para elegir una abogado de confianza y ejercer el derecho a la defensa (...) sobre esta base, solicito se me conceda una prórroga de 72 horas para ejercer mi defensa", había pedido el mandatario en su presentación.
El juicio político había sido impulsado por la Cámara de Diputados. En el Senado, el tratamiento de la iniciativa había quedado interrumpido por falta de quórum, luego de que legisladores del oficialista Partido Colorado abandonaran el recinto. Finalmente, se emplazó a Peña para que se presentara este viernes por la mañana.
La discusión sobre la salida de Peña tiene una consecuencia institucional clave: si renuncia y el Congreso acepta su dimisión, podría conservar los fueros parlamentarios; si es destituido mediante un juicio político, perdería esa protección.
La Constitución paraguaya establece que los expresidentes pasan a ser senadores vitalicios, sin cobrar dieta, pero con fueros. Por eso, la posibilidad de que Peña abandone el cargo mediante una destitución, como ocurrió con Fernando Lugo en 2012, tiene implicancias que van más allá de la sucesión presidencial.
La crisis tomó velocidad durante los últimos días, después de que se conociera la resolución del Banco Central paraguayo sobre Ueno Bank y, posteriormente, el mensaje de renuncia de Peña.
En medio de las versiones sobre su paradero, el Gobierno paraguayo también tuvo que salir a aclarar que el mandatario no había escapado a la Argentina, como habían denunciado senadores de la oposición.
En paralelo a la crisis política, el Banco Central de Paraguay anunció que comenzó el desarme del bloqueo de fondos que afectó a casi 1,9 millones de clientes de Ueno Bank. La devolución del dinero se realizará por etapas durante los próximos días, luego de que la resolución de la autoridad monetaria dejara congelados los ahorros de una parte importante de la población.
La sede central de la entidad bancaria, en Asunción, se convirtió en el epicentro de las protestas. Durante la noche del jueves y las primeras horas del viernes se registraron destrozos en el edificio y enfrentamientos entre algunos manifestantes y efectivos policiales.