Efectivos de todo el país eligieron a la Policía de Mendoza para entrenarse ante situaciones de alto riesgo. El curso, dictado por la Unidad Motorizada de Acción Rápida (UMAR), contó con una intensa formación teórico-práctica y la participación de 22 motoristas provenientes de 12 provincias.
La ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, encabezó el acto de cierre del XII Curso Básico de la UMAR, una exigente capacitación orientada a motoristas policiales preparados para intervenir en situaciones de crisis.
“Este certificado simboliza el esfuerzo y la inquietud de superarse, que mañana se representa en un acto de valor o heroísmo. Es un orgullo para la Policía de Mendoza y para todas las instituciones que los reciben”, expresó Rus y felicitó a los egresados por su compromiso y vocación.
La ceremonia se llevó a cabo en la Plaza de Armas de la cartera provincial y contó con la participación de autoridades del Ministerio de Seguridad y Justicia, entre ellas el subsecretario de Tecnología Aplicada a la Seguridad, Leandro Biskupovich; el director general de Policías, Marcelo Calipo; el director de Logística, Javier Yáñez; la directora de Capital Humano, Adriana Bertolati; el jefe del Centro Estratégico de Operaciones (CEO), Alfredo Vicencio; el jefe de la Unidad de Acción Preventiva (UAP), Alejandro Alonso, y el jefe de la Unidad Motorizada de Acción Rápida (UMAR), Ángel Terrero.
En esta edición del curso participaron 22 efectivos provenientes de Mendoza, Chubut, Santa Cruz, Río Negro, Catamarca, La Rioja, Santiago del Estero, San Juan, Tucumán, Chaco, Jujuy, Salta y Entre Ríos. La formación tuvo una duración de más de un mes, bajo modalidad teórico-práctica y régimen de semi-internado.
El programa estuvo diseñado en función de hipótesis de intervención de la UMAR e incluyó evaluaciones permanentes para brindar herramientas para enfrentar con profesionalismo situaciones imprevistas.
El comisario Ángel Terrero agradeció a los jefes de los cursantes por autorizar y confiar en la capacitación que brinda la Policía de Mendoza y a las familias de los egresados por el acompañamiento.
“Los tratamos de llevar lo más cerca posible a la realidad que vive un motorista de la UMAR. Cumplieron y superaron todas las exigencias. Lo que se llevan se lo ganaron. Y detrás de ese brevet que hoy lucen llevan recuerdos, sufrimiento, discusiones y el mérito de haber construido una hermandad. Gracias por el valor y por asumir el riesgo que implica esta tarea”, destacó Terrero.
La ministra también reconoció a quienes colaboraron con la formación, como el Cuerpo de Instructores de Infantería, el Grupo Especial de Seguridad (GES), el equipo de enfermeros de asistencia al policía y la Dirección de Logística del Ministerio.
Capacitación mendocina
Durante la jornada inicial se realizó la recepción de los concursantes y realizaron evaluaciones físicas exigidas para el ingreso, entre ellas, el test de Cooper. También se solicitó el apto médico, necesario para participar en actividades de alto impacto.
El entrenamiento fue integral y exigente. Incluyó pruebas físicas, técnicas de conducción y frenado, postura adecuada, destreza sobre motocicletas, mecánica ligera, conocimientos de las partes del vehículo y desplazamientos tanto en calles como en terrenos irregulares y zonas agrestes de la provincia. En estos últimos, se practicaron técnicas básicas de ascenso, descenso y frenado.
En las etapas avanzadas, los cursantes integraron pelotones que realizaron simulacros de intervenciones en escenarios de alto riesgo. Además, recibieron formación en combate motorizado, desplazamientos bajo condiciones de estrés controlado y manejo de escopetas, respetando todas las medidas de seguridad.
La capacitación también abordó puntería y tiro de combate, con el objetivo de afianzar el manejo seguro del armamento, reducir márgenes de error y mejorar el uso del equipamiento policial con profesionalismo.