El presidente estadounidense Donald Trump pidió ayer a Rusia refrenar al presidente sirio Bashar al-Assad y su aliado Irán, al tiempo que Washington y Moscú buscan impulsar su frágil relación con una reunión de alto nivel en la Casa Blanca.
El presidente estadounidense Donald Trump pidió ayer a Rusia refrenar al presidente sirio Bashar al-Assad y su aliado Irán, al tiempo que Washington y Moscú buscan impulsar su frágil relación con una reunión de alto nivel en la Casa Blanca.
Lavrov, el funcionario de mayor nivel en visitar Washington desde que Trump llegó al poder en enero, obtuvo una poco habitual invitación al Salón Oval de la mansión presidencial para un encuentro cara a cara con el líder estadounidense.
Pero la reunión y una inmediatamente anterior con el secretario de Estado, Rex Tillerson, se vio ensombrecida por la tormenta política desatada la víspera por la decisión de Trump de despedir al jefe del FBI, James Comey, quien estaba a cargo de una investigación sobre si asistentes de campaña de Trump se coludieron con Rusia para influir en las elecciones.
“Tuvimos una muy, muy buena reunión”, dijo Trump poco después de verse con Lavrov. “Vamos a detener los asesinatos y las muertes” en Siria, añadió.
Pero igualmente le dijo al jefe de la diplomacia rusa que Moscú debe “refrenar al régimen de Assad, a Irán y los aliados de Irán”, indicó la Casa Blanca en una nota.
Lavrov, quien viajó a Estados Unidos a buscar el apoyo de Washington a un plan ruso para crear zonas de seguridad en Siria, dijo que se discutió sobre “mecanismos concretos que podemos manejar en conjunto”.
“Tenemos el mutuo entendimiento de que, como actores activos en el proceso diplomático en Siria, vamos a entablar estos contactos juntos y con otros países clave, especialmente aquellos en la región”, dijo.