Los profesionales sanitarios que han viajado a zonas con Ébola son sometidos a restricciones excesivas a su regreso de los países afectados, consideró ayer el secretario general de la ONU Ban Ki-moon. “Hay ciertas restricciones y formas de discriminación contra el personal sanitario que no son necesarias”, declaró Ban en una conferencia en Viena donde se homenajeaba a “esas personas que arriesgan sus vidas” para combatir el virus.
El secretario de Naciones Unidas aludió específicamente a “cuarentenas que no se fundan en pruebas científicas”, refiriéndose presumiblemente al aislamiento obligatorio decretado en Estados Unidos para quienes regresan de países afectados por la epidemia pese a no presentar síntomas. La cuarentena impuesta a una enfermera de regreso de Sierra Leona que estaba completamente sana creó una fuerte polémica.
Los expertos han señalado que este tipo de medidas resultan contraproducentes para luchar contra una epidemia cuyos afectados sufren antes por la insuficiencia de personal que por la falta de recursos materiales.
Por otra parte, un médico en Sierra Leona murió de ébola, es el quinto profesional de la salud que sucumbe ante la enfermedad en esa nación del oeste de África. El doctor Godfrey George, supervisor de asuntos médicos del Hospital de Kambia en el norte de Sierra Leona, falleció durante la noche.
El deceso, anunciado por el doctor Brima Kargbo, director de salud pública de Sierra Leona, representa un revés para los esfuerzos del país por mantener a trabajadores salud alejados de la enfermedad.