Perú y Ecuador se unieron ayer en su preocupación por la delicada situación que vive Venezuela, mientras que España dijo temer que el presidente Nicolás Maduro expropie sus empresas en represalia a su creencia de que el país europeo es parte de un plan desestabilizador de su democracia urdido junto a Colombia y Estados Unidos. El gobierno peruano expresó que no calificará la situación política actual en Venezuela, pero “sí promoverá vías de solución por el diálogo”, afirmó ayer su canciller Gonzalo Gutiérrez.
El ministro de Relaciones Exteriores insistió que no cree que “podamos ni debamos cejar en el esfuerzo de promover el diálogo en Venezuela”, en entrevista con el programa Agenda Política del canal N. Gutiérrez informó que los cancilleres de Ecuador, Colombia y Brasil están en conversaciones para promover el reinicio del diálogo interno en Venezuela.
En tanto, el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, aseguró que defender la democracia en Venezuela es también hacerlo por la paz en la región y dijo que la Unasur podría jugar un papel importante en la solución del conflicto interno en ese país. En una entrevista con el canal RTS, Patiño recordó que la Unasur ya intervino en febrero del año pasado, cuando apoyó gestiones que lograron poner fin a una escalada de violencia política en Venezuela. Aseveró que el gobierno y pueblo de Venezuela tienen todo el ánimo para solucionar el conflicto y reiteró que por ello Unasur está dispuesta a colaborar.