La técnica forense de identificación a través del ADN podría ayudar a localizar a las 223 adolescentes secuestradas por militantes islamistas en Nigeria, según científicos consultados. Esta técnica ha permitido ya en el pasado dar con personas desaparecidas e incluso rescatar a más de 740 niños de redes de tráfico de seres humanos.
Los expertos, que trabajan en Estados Unidos y España, dicen que están dispuestos a aportar sus conocimientos para ayudar a encontrar a las nigerianas secuestradas por presuntos miembros del grupo islamista Boko Haram, incluso sin recibir ninguna compensación económica.
“Es un esfuerzo humanitario”, explicó Arthur Eisenberg, director del departamento de genética humana y molecular de la Universidad del Norte de Texas, y quien dirige el Centro de Identificación Humana de esa universidad, que trabaja desde hace diez años con DNA-Prokids, un programa de identificación genética.
Para ponerse manos a la obra, los científicos deben conseguir para comenzar muestras de ADN (sangre, saliva) del padre, la madre u otro pariente cercano de las jóvenes raptadas. Eso les permitirá realizar un perfil genético de las familias con un sistema informático llamado M-FISys.
Existen pocas probabilidades de que los parientes de las jóvenes invoquen algún tipo de fe para rehusarse a dar la muestra, estima Gary Weaver, un especialista en comunicación intercultural en la American University de Washington. “No hay nada en el Islam que lo prohíba”, asegura.