La Duma (Cámara baja rusa) aprobó ayer en segunda lectura una propuesta de ley que prohíbe la adopción de niños rusos por estadounidenses, en respuesta a sanciones contra Rusia adoptadas recientemente por el Congreso de Estados Unidos.
La Duma (Cámara baja rusa) aprobó ayer en segunda lectura una propuesta de ley que prohíbe la adopción de niños rusos por estadounidenses, en respuesta a sanciones contra Rusia adoptadas recientemente por el Congreso de Estados Unidos.
Los diputados aprobaron por 400 votos contra cuatro el texto enmendado de la propuesta, que prevé asimismo sanciones contra cualquier persona extranjera culpable de atentar contra los derechos de ciudadanos rusos, y medidas contra ONGs con financiación norteamericana.
El texto aún debe ser adoptado en tercera lectura y por la Cámara alta, una etapa habitualmente formal. De los 3.400 niños rusos adoptados en 2011 por extranjeros, 956 lo fueron por ciudadanos de Estados Unidos, según cifras oficiales.
El presidente Vladimir Putin, que prevé dar el jueves una rueda de prensa, no se ha pronunciado aún personalmente sobre el tema. "Es evidente que la línea del ejecutivo es más moderada" que la de la Duma, declaró su portavoz Dimitri Peskov a la televisión rusa. Pero el Kremlin considera "comprensible" la reacción de los parlamentarios rusos a las sanciones previstas por el Congreso de Estados Unidos en la llamada "ley Magnitski", añadió.
Según el proyecto de ley de la Duma, se prohíbe a los estadounidenses adoptar niños rusos y se pone fin a la actividad de las agencias que organizan dichas adopciones.
Esta ley que prohíbe adopciones en Rusia a norteamericanos ha sido denominada de forma oficiosa "proyecto de ley Dima Iakovlev", nombre de un niño ruso de dos años, muerto de un golpe de calor en 2008, luego de que su padre adoptivo estadounidense lo olvidara en un coche en pleno verano.
El padre fue absuelto de homicidio involuntario por un tribunal estadounidense, lo que suscitó la cólera de Moscú.
Pero algunos ministros rusos criticaron el proyecto de ley, que según el ministro de Educación Dimitri Livanov obedece a una lógica del "ojo por ojo". "Se verán afectados los niños (rusos) que no puedan hallar padres adoptivos en nuestro país", afirmó. Por su parte, el ministro de Exteriores, Seguei Lavrov, calificó el proyecto de ley de "equivocado".
Todo ello se produce en un contexto de tensión en las relaciones entre las dos potencias por el caso Magnitski.