Estados Unidos denunció ayer “el referéndum ilegal” que se llevó a cabo el domingo en el este de Ucrania impulsado por separatistas prorrusos y afirmó que ese hecho constituía un factor “de división y de desorden”.
Estados Unidos denunció ayer “el referéndum ilegal” que se llevó a cabo el domingo en el este de Ucrania impulsado por separatistas prorrusos y afirmó que ese hecho constituía un factor “de división y de desorden”.
“No reconocemos el referéndum ilegal”que se realizó el 11 de mayo en las regiones de Donetsk y Lugansk, declaró la portavoz del Departamento de Estado, Jennifer Psaki.
La funcionaria señaló que la consulta era “ilegal según la legislación ucraniana”, y además representa “un intento de crear más división y desorden” en Ucrania.
El Departamento de Estado criticó también la “metodología”" utilizada para el referéndum, acusando a los separatistas prorrusos de haber hecho votar a “niños” y a “personas ausentes” en los centros electorales, así como a electores de Moscú.