La decisión de una corte europea de ordenar a Google que elimine algunos datos personales despertó preocupaciones acerca de la censura en internet y cómo los motores de búsqueda funcionan en varios países.
La decisión de una corte europea de ordenar a Google que elimine algunos datos personales despertó preocupaciones acerca de la censura en internet y cómo los motores de búsqueda funcionan en varios países.
Analistas señalaron que el impacto global de esta decisión no quedaba claro de inmediato pero que podía despertar algunos pleitos en Europa.
“La implementación en la práctica parece vaga y potencialmente muy confusa”, dijo Greg Sterling, analista en Opus Research. Sterling dice que Google debería ser capaz de compilar y filtrar los resultados pero esto significa que los resultados de búsquedas en internet podrían variar según dónde se halle el usuario que las realiza, parecido a lo que ocurre con las medidas de censura en China.
“Esto abre una puerta a quienes no quieren que sus datos sean removidos o su información cambiada” en internet, dijo Sterling. El analista añadió que podría ser “problemático” intentar determinar qué resultados borrar y añadió que ello “levanta la interrogante de saber qué está en el interés del público”.
Danny Sullivan, del sitio Search Engine Land, dijo que el impacto podía ser positivo sólo si permite proteger la privacidad. “Sin embargo, habrá una preocupación real si se llega a abusar de ello”, añadió.
Margot Kaminski, que dirige el Information Society Project en la Yale Law School, dijo en un tuit que la norma “pone la decisión en las manos de intermediarios y generará una censura colateral”.
Este punto fue también destacado por el grupo Index on Censorship. “Aunque la norma está destinada a individuos, abre posibilidades a cualquiera que quiera limpiar su historia personal”, dijo el grupo en un comunicado.
Guy Levin de la Coalición para una Economía Digital, un grupo que promueve la industria de la tecnología británica, dijo en Twitter que la ley “genera una gran incertidumbre para todo aquél que use información en internet, como publicidad, publicaciones, búsquedas. Las #startups británicas sufrirán por ello”.