El papa Francisco
El papa Francisco
pidió hoy rezar por los trabajadores que murieron en la mina de Manisa, en el oeste de Turquía, y por los que se encuentran todavía atrapados tras la explosión que derrumbó las galerías.
"íQué el Señor acoja a los difuntos en su morada y consuele a sus familiares!", pidió el pontífice al referirse a la tragedia que dejó más de 200 muertos confirmados y centenares de atrapados.
Por otro lado, al hablar en la audiencia general en la Plaza de San Pedro, el papa argentino Jorge Bergoglio se dirigió a una delegación de habitantes de la llamada "tierra de los fuegos", en la región de Campania, sur de Italia, llamada así por estar contaminada por deshechos tóxicos ilegales que aumentaron el número de enfermedades a las personas de la zona.
Allí, Francisco les transmitió su "cercanía espiritual" y expresó su anhelo de "que la dignidad de la persona humana y su derecho a la salud estén siempre en primer lugar y por encima de cualquier otro interés".